[Relaciones Libres] Los jardines de Reigakure

JimmyMcNulty

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Una cabaña de madera


Los jardines son una zona verde que se haya por la zona central de Reigakure, justo al lado de la torre del reikage. Toda la zona está rodeada de un muro de unos tres metros de altura. Hay varias entradas a los mismos, pero las más importantes son dos, las cuales tienen forma redondeada y ambas situadas al este y al oeste.

Una vez que se entra en los jardines, se pueden encontrar distintas zonas en donde se han plantado varios tipos de flor debido a la posición del sol sobre aquel lugar. Muchas de estas plantas se usan para crear medicinas pero si son tratadas de un modo distinto pueden tratarse de un veneno muy poderoso. Mucha gente pasea por el lugar ya que, en estos momentos, hay un Matsuri activo, donde se rinde culto a los espíritus. Los tambores taiko resuenan entre una maraña de luces, ruidos de entusiasmo y fuegos de artificio, Vuestra villa o lugar de residencia os ha invitado a pasar aquí unos días de descanso para que os relajéis tras largas y dificultosas misiones o intensas sesiones de estudio.

Justo en el centro de aquel gran jardín se encuentra un gran edificio, al cual sólo tenían acceso las grandes familias de la villa ya que se trata de la antigua torre del consejo de los ancianos, semiderruida. Fue un antiguo edificio que tuvo su apogeo durante el gobierno de Shin Seirei, el Shodaime Reigake. Se decía que todo aquel ajeno a aquel lugar sería castigado con severidad si osaba cruzar los muros que separan los jardines de la zona privada del consejo de ancianos, pero eso hoy no es importante. Solo unos cuantos shinobi al servicio del nuevo reikage vigilan la zona para que no haya incidentes.

Además, el lago surcado de pétalos de sakura le dan al lugar un toque romántico, ideal para las parejas... Hay muchos bancos donde darse besitos y confesar el amor... ¿Correspondido o no? Eso ya no se sabe...
 

martinilimon

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Un oscuro infierno de soledad
Llevaba ya unos días por aquella ciudad, y había conseguido un sitio donde pasar los días, en una pequeña habitación de un motel, tenía que cambiar aquello, no era para nada lujoso. Me levanté de aquella cama que chirriaba y se me clavaba en la espalda. Descalza fui al aseo, desnudando por el camino, hasta meterme bajo la ducha.

" Buenos días amor ". - Hacía relativamente poco que había perfeccionado mis capacidades, y desde entonces usaba aquello para hablar con Sakura en cualquier momento. " Estoy aquí en la ducha, enjabonándome un poquito " . - Me tomaba mi tiempo, en parte para no perder la concentración de la técnica, y también porque me gustaba juga con la mente de Sakura. - " ¿Qué te vas a poner hoy? " . - Habíamos quedado para pasar el día juntas y que me enseñara un poco aquello. " Yo estoy pensando en algo casual, aunque ya sabes que entiendo yo por casual " . - Dije aquello con un deje lascivo, entre risitas. " Te veo ahora en los jardines, voy a terminar de frotarme " - Seguía en la ducha, pero conociéndome, podría entender el doble sentido perfectamente.

Finalmente opté por algo bastante común y un tanto aburrido, aunque me remarcaba mucho los pechos; los cuales parecían haber crecido en los últimos meses, algo extraño pero no me quejaba por ello. Eran grandes y bonitos.

Salí a la calle, rumbo a los jardines. Durante el corto camino, y pese a que nadie en la villa me conocía, podía sentir la mirada de muchos hombres centrada en mi. " Babosos " . - En mi interior los odiaba, pero nunca se sabía que necesitaría en un futuro. Me mostraba accesible y cariñosa, e incluso me permitía coquetear un poco con alguno de ellos. " Pobrecitos, morirán vírgenes " . - La mayoría de ellos, eran bastante feos.

De aquel sitio, poco me interesaba el gran edificio que había en su centro. El lago con los cerezos era lo bonito.




FDI: Uso eso para hablar con Sakura; iré puliendo la personalidad de Alice segun le vaya pillando el tranquillo.

Shindenshin no jutsu (Req. Dominio del Chakra [Medio], Hijutsu [Medio], Tanque de Chakra [Variable]): Esta habilidad innata de los Yamanaka les permite comunicarse telepáticamente con otras personas. La distancia a abarcar dependerá del dominio del chakra del usuario (Iniciado = 1 km, multiplicándose por 4 según vaya avanzando el nivel de la característica), así como su “señal” estará determinada por el ninjutsu del usuario. El número de usuarios a conectarse telepáticamente con la mente del objetivo variará en función del ataque disperso, ocupando cada conexión 1 hueco de chakra. Además, si un aliado quiere comunicarse personalmente con alguien, tendrá que mantener contacto físico directo con el Yamanaka usuario de la técnica.

 

daNin

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Tener a Alice conmigo de nuevo estaba resultando mucho más sencillo de lo que esperaba, el consejo de acero tenía una pesada estructura burocrática y una jerarquía que dudaba que le hubieran hecho mucha gracia, y someterse a las disposiciones de los demás en vez de crear sus propias normas desde luego no era un cambio agradable, pero al parecer ella se alegraba de poder pasar tiempo conmigo tanto como yo lo hacía de pasarlo con ella.
Nunca habíamos perdido el contacto y siempre sacábamos algún rato al mes para vernos, pero desde que estaba preparándose para ser ninja teníamos mucho más en común. Sentía que tenía tanto en lo que podía ayudarla, tanto que enseñarla y aconsejarla, y además no lo hacía como su mentora sino como la amiga que para ella siempre había sido.

Se había mudado a Reigakure, posiblemente el primer par de días en Haganakure le habían convencido que el clima cálido merecía la contrapuesta de tener que desplazarse a la capital del consejo, y en ambas ciudades podía aprender sin dificultad. Por mi parte me había comprometido a pasar el tiempo que pudiera a su lado así que aproveché para disfrutar de la ciudad y el buen tiempo, que el aire broncea pero tostarse al sol como las lagartijas no tiene parangón y tan pronto como acabé mis ejercicios matutinos y me aseé subí al tejado del complejo de acero con una hamaca y me dispuse a tomar el sol plácidamente.

La voz de mi chica me distrajo, sacándome una sonrisa: - Hola preciosa, ¿Qué tal amaneciste?. la saludé. Me dijo que estaba en la ducha y aunque no pudiera oír el sonido del agua no me fue difícil imaginármela disfrutando del tacto de la presión de la corriente contra su cuerpo. - Pues yo aquí tomando el sol solita aprovechando que mi clon se basta para entrenar y cuidar de los pequeños siempre y cuando esté ágil. Desde luego sus ataque s ya eran capaz de destruir su armadura de tierra, pero aún los quedaba mucho entrenamiento para superar su destreza comencé a contarle mientras ella se preguntaba como vestiríamos hoy: - Ponte lo que te haga sentir bien. Yo iré más formalita, que contigo en seguida me relajo y aún hay algunas técnicas que me gustaría que avanzaras para tu prueba. le aseguré con dulzura antes de que cortará la comunicación para centrarse en terminar su ducha: - Descuida que aún tienes un rato hasta que me prepare, disfruta de tu baño. le sugerí seductoramente, mal no se lo iba a pasar.

Apariencia:
Entrar en los jardines, escuchar el vibrante palpitar de los taikos y la música hacían que ebullera emoción en mí por los cuatro costados. Cuando al fin vi a mi amiga ejecuté un henge en mi flauta para hacerla parecer una regla y utilicé una ilusión de paisajes para crear alfombra que se iba formando según avanzaba donde siluetas de hombres de toda clase caían arrodillados a mi paso: - ¿Preparada para dominar las mentes además de los cuerpos?. Tampoco es que el genjtsu fuera la única forma de manipulación.
 

elTrenVerde

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Había cumplido una misión para Reigakure, y esperaba que mi reporte fuera provechoso para el País de las Almas. El encargo, y especialmente la sacerdotisa con la que había luchado, me preocupaban enormemente. Luego de entregar mi informe, dejé la torre del Kage y me dirigí a los jardines para pensar un poco. Paseé unos minutos por el verde, y me detuve a pensar a orillas del lago, mientras sostenía el camafeo que Kaida me había entregado antes de morir.

Tan ensimismado estaba, que los pétalos comenzaban a acumularse encima mío, lo que me daba una apariencia algo ridícula. Por demás, mi ánimo sombrío estropeaba el ambiente meloso del lugar, aunque no me percataba de ese detalle. De haberlo notado, me habría retirado, en el fondo era un romántico.
 

Kashi

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"Consíguete un hobby, es la única forma de que mejores ahora".

Palabras simples, ¿no? Cualquiera que me conoce diría que encontrar un pasatiempo que no sea la herrería, que es mas una pasión y aquello alrededor de lo que gira mi vida, seria un suceso meritorio de festejos que duren una semana como mínimo o algo por el estilo. No es que sea un cabeza de martillo de ninguna forma, o que viva pensando en cosas de metal que sirvan para cortar otras cosas con su filo, sino mas bien que desde un punto de vista práctico y basado en la lógica puedo entender a la perfección cual es el problema que tengo que enfrentar ahora.

No son mis habilidades y/o posible talento que posea con ellas lo que me limita ahora. Es mi mente lo que hace que no pueda superar otro obstáculo en mi camino. Como un animal de costumbres, mi vida es tan rígida como el acero que uso para la forja, y solamente es maleable esta costumbre cuando me encuentro operando bajo condiciones muy especificas. ¿Ahora? Ahora necesito ser mas flexible, mas abierto a nuevas ideas.

Aprender. Adaptarse. Avanzar. Se supone que la primera habilidad del Muramasa Renkin-ryu es una puerta introductoria que mejore mi creatividad y adaptabilidad, pero el problema es que siempre la utilizo de las mismas formas: Una trampa de tierra por aquí, un ataque furtivo por allá. Nada nuevo, nada que pueda merecer ser tratado como "un uso adecuado".

¿Qué es lo que estoy haciendo entonces para paliar esa deficiencia? Pinto. Si, literalmente estoy pintando un paisaje, mas específicamente el de los pétalos de cerezo cayendo a mi alrededor y que le dan al lago un aspecto bastante característico. No es mi primer intento con este paisaje en particular, porque la verdad ya lo he probado varias veces y puedo decir a ciencia cierta que apesto un poco con esto del dibujo. Pero de a poco voy mejorando.

-Solo necesito... seguir practicando.-Dije a la nada misma, hablando mas que nada conmigo que con cualquiera que esté pasando por el lugar. Poco importantes son, y dudo que vaya a querer pintar personas, porque si sufro como lo estoy con un puto lugar, no quiero imaginarme si tengo que hacer un retrato.
 

JimmyMcNulty

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Una cabaña de madera
Posteo como Baba

¡Ah, mi villa natal! Habían pasado muchos años desde que la dejara. No añoraba esos tiempos en que Shin Seirei era el que la gobernaba ni daba órdenes estrictas a sus subordinados... Estaba feliz de ver cómo la ciudad había cambiado tanto aun conservando sus viejas y hermosas tradiciones. Sentía que no podía ir nada mejor, además de que siempre me agradaba comprar los manju que tanto amaba y que vendían en una pequeña tiendecilla situada en el barrio comercial. Además, ¿a quién no le encantan los matsuri? Había oído que estaban celebrando uno en los jardines, los rumores eran muy abundantes por las calles, así que me desplacé hasta allá, con una bolsa de manju atada al cinco, bajo mi abrigo.

-Nezumi, ¿quieres un trozo? Tengo dulces de sobra... Aunque no son todos para ti, tontorrona. Debemos dejar a los amables paisanos que nos encontremos en nuestro camino.

Paseé entonces por los recintos de aquel majestuoso lugar. Los cerezos y el estanque estaban hermosos, y la música me animaba el alma a lo lejos. En eso, tras dejar a mi perra comienzo un trozo de dulce, vi a lo lejos a varias personas. Me acerqué hasta quien quisiera contestarme y abrí mi bolsa, ofreciéndoles un manju como presente.

-Me llamo Oku, pero me podéis decir Baba.

Mostré una sonrisa con mi dentadura postiza, que se me resbaló y no tardé en ponerme bien, y sonreí de nuevo con una cara anciana y brillante.
 
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