[Entrenamiento] Mis queridos pupilos...

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Edinson_yondaime

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Takeshi veía expectante tu accionar. Sonreía. Ahora que la ventaja estaba a tu lado tus palabras confiadas solo tenían más peso todavía (+10 en presencia). El sujeto temblaba de miedo. Estratégicamente era evidente lo que hacías, rodearlo para evitar su huida, sin embargo aquel sujeto no parecía ser consciente de lo que hacías, estaba demasiado asustado para ello. Parecía dudar ante su presencia, pero era cuando veía la situación, a Takeshi y sus invocaciones, que el terror se veía en sus ojos. - Yo... Yo... - Tartamudeaba. Sus piernas temblaban tanto que cesaron lentamente ante su peso, haciéndolo caer sentado al suelo.

Por un momento, un momento muy leve, viste como Takeshi intentaba pronunciar algunas palabras, sin embargo su expresión cambió cuando vio tu accionar, parecía estar estudiándote detenidamente. El sujeto no iba a huir, no podía, no quería, no tenía las suficientes fuerzas, por lo que sucumbió ante tus palabras. - No me mates, por favor... - Dijo, agachando su cabeza ante la mirada impotente de su líder, aún inmovilizado por las serpientes del chuunin. - La señora Kasumi nos contrató. Quería deshacerse de aquel chico, y de la familia completa. - Dijo, diciendo el nombre de su empleadora. Claro, tu no lo sabías.

- Por si te lo preguntas, es el nombre de aquella gorda de allá que nos está vigilando. - Dijo Takeshi sin voltear pero señalando a su espalda. Si enfocabas bien podrías ver a la mujer a la que habían entrevistado anteriormente fisgoneando lo que pasaba en el callejón desde los límites de su casa. Era cierto una cosa, en otra circunstancia no hubieses podido dar con ella, nunca le habían preguntado su nombre. Takeshi caminó lentamente hacia tu posición. - Debemos hablar con ella, pero éste tipo es todo tuyo, haz lo que quieras con él ahora que ha hablado. De los demás no te preocupes. - Debías concentrarte en que hacer con el sujeto, también teniendo en cuenta que podría ser una pista a seguir posteriormente.

Si mirabas a Takeshi lo verías hacer una sucesión de sellos haciendo aparecer dos serpientes más que arrastrarían el cuerpo del que estaba inconsciente por el ataque anterior de Hau y aquel que estaba sufriendo por tu ataque anterior, el cual luego de ser atacado por los colmillos de una de estas serpientes, también quedó inconsciente. Las serpientes se perdieron con los cuerpos en los límites de la mansión de la familia Kurotsuchi. Takeshi tocó al sujeto cerca de su cuello y éste cayó inconsciente casi inmediatamente. De igual manera su cuerpo fue arrastrado por estas serpientes, perdiéndose de vista. Hau comenzó a escalar por la pierna de Takeshi hasta enroscarse en su torso, asomando su cabeza por la abertura de la prenda superior de Takeshi.

Takeshi esperaría a que hicieras lo que quisieras hacer con aquel sujeto, le hicieras cualquier petición o le preguntaras lo que sea, antes de proceder a dirigirse hacia la casa de la señora junto a ti. - Pareces bueno hablando, así que te dejaré la conversación a ti. - (Presencia a valor original) Si se acercaban de frente hacia la casa la señora actuaría como si nada, tratando de disimular su nerviosismo mientras los observaba. - Oh vaya, creo que te he visto antes. ¿No es cierto? - Dijo, refiriéndose a Takeshi. - ¿Qué paso con la chica de antes? - Parecía fingir no haber visto nada de lo que había sucedido en el callejón. Si bien la señora estaba nerviosa no sería fácil doblegarla teniendo en cuenta que estaban en su territorio y que, además, atacarla sin pruebas podría conllevar a sanciones de ámbito política por la zona en la que se encontraban pero, ¿qué es la vida sin un poco de adrenalina?
 

_cassiel_

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-La señora Kasumi. -Repetí interesado, mientras me acercaba en silencio por detrás del matón, que en ese momento yacía en el suelo con su cabeza baja. “Ni idea.” No supe quién era hasta que Takeshi señalara a la culpable. Y su gran silueta fue lo primero que se me vino a la mente. “Decía la verdad cuando aseguraba que podía cuidarse sola.” La maldita hija de perra sabía muy bien cómo mantenerse al margen. Sonreía. Era una mujer astuta, prefería que otros se ensuciaran las manos ejecutando sus artimañas. -Es una gorda muy traviesa, no crees. -Le dije al matón, colocando mi mano sobre su hombro, despacio para que este no se exaltara. -No temas, la verdad te hace libre. -Me hallaba abstraído, no oyendo las posteriores palabras del Chūnin. -Cumpliste, lo has hecho bien, … mejor que yo incluso. Y eso me enoja, me enoja de sobre manera. -Le miraba directamente a los ojos, mientras sonreía amigablemente y al mismo tiempo terminaba de ejecutar los sellos. -No puedo entender, cómo a alguien se le olvida consultar por un nombre. -Dije mientras de un rápido movimiento te cortaba la garganta. -Te lo puedes creer. OLVIDE PREGUNTAR POR SU NOMBRE. -Odiaba pasar por alto detalles tan importantes. Era cruel con mis enemigos, pero más cruel era conmigo mismo. Y exigente, muy exigente.

-Es entendible cometer errores, pero inaceptable cuando son tan evidentes. -Dije mientras cortaba su cabeza, aun con la sorpresa impresa en su rostro. En la morgue había sido cuidadoso, ahora en cambio, solo quería desmembrar su cuerpo. No con fines médicos, sino para ventilar la rabia que sentía. Mi consigna: mantenerla en tu interior no era apropiado, perdías el balance y con ello la calma. “Lo olvide.” Tan simple. “Imperdonable. IMPERDONABLE.” Me repetía, incesantemente. -Lo he logrado al final, termine regando sus vísceras por el callejón. JAJAJAJAJA. -Mi predicción me divertía.

Había perdido la noción del tiempo nuevamente y, poco a poco, del cuerpo del matón solo iban quedando partes desperdigadas. Fragmentos que hallaba con inusitada facilidad sin la necesidad de desviar la mirada, reduciéndolos aún más. No necesitaba moldear el chakra, o dirigirlo, para que este por iniciativa propia se acumulara en mis ojos. Observando todo con claridad. Incluso podía apreciar como las serpientes de Takeshi se llevaban a los matones caídos, sin siquiera fijar mi mirada en ellas. - ¿Qué sucede con mis ojos? -Dije, llevando mis manos sangrantes a mi rostro tratando de oscurecer mi visión, sin éxito. Era una sensación familiar, lo había vívido un par de veces, pero era la primera vez que era totalmente consciente de aquello. Y tal como llego, la particularidad se fue.

El evento me había sacado del trance en el que estaba, volviéndome a mis cabales. -Todo un desastre. -Exclamé al levantarme, apreciando la escena ante mis ojos. -He terminado. -Dije al Chūnin, tomando lo único que quedaba intacto, la cabeza del matón. -Es de buena educación llevar un presente a una cita. -Sonreí, divertido. -Claro, lo haré. -Takeshi me había cedido la responsabilidad de guiar la conversación y lo aceptaba, deseaba hacerlo. El camino de regreso se hizo más corto de lo que pensaba, y lo agradecía, me hallaba empapado en sangre y llevando la cabeza de alguien por su cabello, un tanto atemorizante para un niño pequeño.

Entramos a sus dominios con parsimonia y sin esperar ninguna invitación, me senté en la mesa en la que esta estaba tomando el té tiempo atrás. Colocando sobre la mesa la cabeza y apuntando en su dirección la mirada sin vida del matón. -No lo podía creer. -Señalé, cortando el silencio y obviando sus cuestionamientos. -Cuando mi amigo matón aquí presente me dijo que usted estaba detrás de todo, quede anonadado. Imposible. Una señora tan carismática y “llena” de amabilidad. No era lógico. -La observaba a los ojos, con mi habitual sonrisa. -Sí, debo confesar que su advertencia y la posterior emboscada, fueron algo sospechosas; eran demasiado coincidentes, por decirlo menos, pero me negué a pensar que estaba implicada. ¿Por qué? Me agradaba. Tal vez se deba a esa distorsionada percepción de que "todos los gordos son buenas personas". ¿Usted que piensa? -Mi rostro aparentaba verdadera curiosidad, pero no la dejaría terminar cualquier respuesta que pudiera darme. -No importa, me ha decepcionado. ¿Lo conocía? -Dije señalando a la cabeza de su empleado. -Quería ser libre y me apiade de él. Claro, no le di la libertad que quería, solo la que necesitaba. Le he traído su cabeza de recuerdo, para que usted tampoco olvide el precio de la libertad. Es su turno ahora de darme un presente, por ejemplo, explíquenos por qué lo hizo. -Tanto como si obtuviéramos respuestas o como si no, me daría igual quién fuera, sería juez, jurado y verdugo. No sin antes consultar a Takeshi en voz alta. –“¿Puedo?”. -Esperaba que el Chūnin entendiera, que no era solo autorización lo que pedía, sino una aclaración de que si mi nivel actual era suficiente para encargarme de ella.



PV: 140/150
CH: 85/100
PA: 6/6

-EXT: Luego de esperar por la información del matón, acercarme a este por su punto ciego y de forma conciliadora. (Rap:+1)(Sig:+2)
-ATK: Chakra Enjintou [ATK][ELM] (Daño: 15. Coste: 5ch.)
El chakra de tus manos se asemeja a bisturís que cortan con precisión al golpear.
Sellos: Tigre → Caballo → Liebre → Rata → Perro
(Rap:+1)(Sig:+2)
-EXT: Descuartizar al matón, dejando su cabeza intacta.
-EXT: Ir con Takeshi a la casa de la señora Kasumi. (Rap:+1)(Sig:+2)
-EXT: Interrogarla sobre sus motivos para secuestrar al chico. (Pre: 0)

Eiji Ryuuji
PV:
140/150
CH: 85-5 = 80/100
PA: 6 - 6 = 0/6
 
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Edinson_yondaime

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(FDI: Cuidado con el metagame. No puedes dar por hecho que tus acciones se realizan o conectan de la manera como quieres, siempre tienes que "suponer".)

Takeshi te observaba mientras te ocupabas de aquel sujeto. Toda la escena anterior había hecho que tu sangre hirviera de la rabia, la sensación de haber olvidado un detalle tan crucial en tu interrogatorio te hacía enojar de más y, pese a tu cualidad de siempre mantener la calma, se notaba en tus ojos, en cómo estos miraban a quien se convertiría en tu próxima presa. No fue demasiado difícil atacar a aquel sujeto de manera desprevenida cortándole la garganta sin que siquiera se percatara de que un ataque se aproximaba. Una fina herida se abrió de lado a lado en su cuello, causando que lentamente se mostrara un fino hilo rojo que fue aumentando su profundidad hasta que finalmente un chorro de sangre chispeó al estudiante.

Contrario a lo que cualquiera pensaría el aspirante a shinobi estaba extasiado con la escena, hasta el punto de querer continuar con el desmembramiento. Realizaste un movimiento con tu mano que fue detenido casi de golpe por Takeshi, el cual ahora estaba a tu lado, sin embargo esto no detuvo que, por el anterior corte, la cabeza poco a poco comenzara a desprenderse del resto del cuerpo. Tu bisturí era cada vez más fuerte, al punto de sin querer decapitar a alguien. - Contrólate. Aún te observan. - Dijo, señalando con la mirada a la señora Kasumi que, al cruzar su mirada con la de ustedes se precipitó a intentar disimular que los estaba viendo, y se adentró un poco más en su casa. - Debes saber actuar de manera acorde al lugar. Sigues siendo un estudiante. - Dijo el chuunin, algo realmente impropio de él, pero esto solo lo sabría alguien que hubiese tenido mucho contacto con el pálido en el pásado.

Llevaste tus manos ensangrentadas a tu rostro, mientras pronunciabas unas palabras. La sangre entonces se impregnó en tus pómulos, corriendo hacia abajo, llegando a tu mentón. - ¿Tus ojos de nuevo? ¿Sientes el chakra fluir a través de ellos? - Dijo Takeshi, cm si supiera de lo que hablaba. - Tranquilo, ya pasará. - Dijo, quitándole importancia al hecho, al menos de momento. Se dispusieron entonces, cabeza en mano, a dirigirse hacia la morada de aquella señora. Extrañamente no veían a nadie más en los alrededores. La señora estaba en el jardín, cerca de la mesa donde antes estaba tomando el té, mesa en donde apoyaste la cabeza decapitada de tu víctima, víctima cuyo cuerpo ya no estaba en el callejón.

Los ojos sin vida del sujeto apuntaban hacia la señora. - ¿Pero qué significa esto querido? - Dijo, siendo callada por tus serenes palabras, llenas de claras amenazas escondidas en amabilidad. - ¿Gorda? - Las facciones de su rostro cambiaron un poco, mostrando disgusto. Se dispuso a negar con la cabeza ante tu pregunta, aunque se notaba que ahora estaba molesta, no denotaba otra cosa, su rostro amable había desaparecido. Le preguntaste a tu superior sobre tu siguiente movimiento. Takeshi sonreía, se mostraba complacido, sin embargo pudiste ver la cabeza de Hau asomarse por la abertura de su ropaje y estirarse hasta su oído, lugar en donde susurró algo. Tu solo escuchaste unos siseos pero que no pudiste comprender.

- Quisiera, pero no puedes, mi misión termina aquí, no es mi problema llevarla ante la justicia, la policía se encargará de ella. Además... - Dijo, dejando una apertura y mirando a los ojos a la señora. - Ella esperará aquí paciente por su castigo. - Una vez la mujer cruzó su mirada con la de Takeshi su semblante cambió. Un miedo comenzó a inundar todo su cuerpo, al punto de ver como su cuerpo tiritaba y al mujer se quedaba inmóvil. - Nooooo.. ¿Qué es esto? - No parecía prestarles atención a ustedes, estaba demasiado horrorizada para ello. - Vámonos. - Te dijo el chunnin, ante la escena.

Salieron de su casa pausadamente, mientras se dirigían a la entrada como si nada pasara. - La razón por la que no te deje encargarte de ella, es su influencia. Puede que sea encarcelada, pero fácilmente podría hacer que nunca pudieras ejercer como ninja. Y eres demasiado interesante para dejar que eso suceda. - Dijo, mirándote de manera analítica, era claro que algo en ti había despertado la curiosidad del joven de tez pálida. - Se que no fue un entrenamiento como esperabas, pero al menos te ha servido para mejorar un poco tus habilidades, además de ver ciertas realidades dentro de la aldea. - Te dijo, mientras caminaban. - Con esto termina tu entrenamiento. Puedes irte a hacer lo que sea que normalmente hagas. ¿Alguna pregunta?

((Último post y puntúo.))
 

_cassiel_

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No, no podía. No sería yo el encargado de impartir el castigo, lo lamentaba, sabía que sería enjuiciada y luego, si tenía los suficientes contactos en la aldea, liberada. “Una pena, es una mujer con suerte.” La perspectiva me divertía, estábamos sujetos a la imprevisibilidad de la vida y había que aceptarlo. Dejarlo ir, como decían algunos; y así, de poco, retomaba la calma que había perdido.

Mientras era testigo del diálogo del Chūnin con la ahora infortunada señora Kasumi. “Se puede ser afortunada e infortunada a la vez.” Era lo jocoso. Observaba como esta reaccionaba intensamente a lo que yo suponía era una habilidad de intimidación, no me imaginaba otra posible opción que tuviera tal reacción. La mujer se estremecía y el miedo era fácilmente apreciable en sus ojos, a ratos desenfocados. No estaba interesado en lo que estuviera sintiendo la víctima, pero sí en lo que estuviera haciendo el victimario. Habilidades así me serían muy útiles. “Debería pedirle que me enseñe.” Meditaba, al escuchar la orden de partir de Takeshi.

-Que tenga un buen día. -Me despedí con la gracia habitual de la obesa mujer. Luego de hacerlo, seguiría al Chūnin.

Una vez en camino, las explicaciones no tardaron en llegar y todo lo dicho por Takeshi era coherente. La gorda tenía más influencia de la que yo pensaba y haberla matado podría influir en mí. Lo aceptaba. -No, el entrenamiento fue tal como lo esperaba. -Respondí al Chūnin. Había sido revelador, no la realidad de la aldea que se mantenía oculta bajo kilos de grasa; esa oscuridad era hasta predecible, sino todo lo que había acompañado a esta aventura en sí misma. La morgue, la investigación, el encuentro con los matones en el callejón, el desenlace de estos a manos de Takeshi, el trabajo en equipo con Hau y el giro del propio Takeshi saliendo del que debería haber sido el cuerpo de Mei; todo había sido emocionante. "Menos mal que no me aproveche de la Uzumaki." Este entrenamiento me había ejemplificado el largo camino que comenzaba a recorrer, y la necesidad imperante de mejorar mis habilidades. -Hemos descubierto la relación de la señora Kasumi en la desaparición del chico del bulevar, pero, ¿qué relación tiene con las demás desapariciones? -Dije, no esperando una respuesta, solo quería ordenar mis ideas verbalizando mi duda, pero si la obtuviera, no me molestaría.

-Desde ahora en adelante, lo llamaré maestro. -Exclamé con decisión, deteniendo mis pasos. -En un futuro, volveré a solicitarle un entrenamiento, quiero absorber todo lo que sabe. Y para demostrar mi respeto por su conocimiento, le creeré. No soy parte del clan
Hyūga, pero investigaré el misterio de estos ojos.
-No podía negar que había algo extraño en ellos. Sabía que para crecer había que aprender bajo el alero de las personas apropiadas y Takeshi lo era, me interesaba especialmente su dominio del ninjutsu médico, que ha diferencia de lo impuesto por mis tutores, era una disciplina que elegía por cuenta propia. -Maestro, Hau, me despido. -Luego de inclinarme en respeto y esperar por cualquier respuesta de parte de Takeshi, me alejaría de ambos. Era tiempo de volver y prepararme para recibir mi bandana, aquella sería la prueba de mi ascenso. Volvería con el Chūnin, pero no como un estudiante, sino como un recién ascendido genin.

PV: 140/150
CH: 80/100
PA: 6/6

-EXT: Mantenerme atento a las acciones de la gorda y Takeshi. (Perc:+1)
-EXT: Seguir al Chūnin, para luego separarnos. (Rap:+1)(Sig:+2)

Eiji Ryuuji
PV:
140/150
CH: 80/100
PA: 6 - 3 = 3/6
 

Edinson_yondaime

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- Lamentablemente nada, ha sido una falsa alarma. Tendré que seguir investigando pero, al menos, hemos esclarecido este misterio. - Te dijo el chuunin como respuesta de tu incógnita. No pudo ocultar su sorpresa cuando te referiste a él como "maestro", obviamente no estaba acostumbrado a tal título. Conforme hablabas Takeshi se encogió de hombros. - Espero que encuentres la información que buscas y coincida con tus expectativas. - Te despediste separándote del chuunin, que se quedó un momento observándote junto con su serpiente que asomaba su cabeza por la abertura de la prenda superior del shinobi de tez pálida.

- Ssse paressse a usssted hassse un par de añosss. - ¿Tú crees? - La serpiente asintió. - Eso no es bueno, la aldea no soportaría a dos como yo. Aunque, viéndolo de otro punto de vista, puede ser un buen aprendiz. Creo que he encontrado un asistente, Hau. - Dijo, desapareciendo rápidamente en un sunshin.

Fin del entrenamiento, la verdad que me ha gusto mucho llevarlo, una lástima que Sai no haya podido terminarlo. Voy con las notas.

Cass
Tienes un buen léxico y una forma interesante de interpretar y de describir las cosas. Fuera de algunos problemas de metagame, ya comentado dentro del entreno, y de algunas cosas que pasaste por alto, lo demás todo bien. Solo decir que, en ocasiones, extiendes demasiado el post sin necesidad, pero no es algo realmente grave.

29 – 30% → Interpretación psicológica del personaje
28 – 30% → Interpretación del entorno
30 – 30% → Redacción
10 – 10% → Ortografía
Total: 97% → 24,25 = 24 exp + 10 exp por retrasos + 15 exp por participante = 49exp.

Takeshi se lleva 10 de exp por llevar el entreno + 15 exp por participante.

Cierro y actualizo. Quejas, ya sabeis por donde.
 
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