[Entrenamiento] Mis queridos pupilos...

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Edinson_yondaime

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Al salir de la academia ninja debían ir, siguiendo las indicaciones dada por aquella chica, a través de la plaza central en dirección oeste, atravesando ese majestuoso mercado que allí se alzaba, transitado por mucha gente a esas horas de la mañana. La plaza era un lugar tranquilo, sin ningún altercado, generalmente, por lo que transitar por ella podría demostrar la armonía que se vivía en la aldea, a pesar de todo ((todo ambientado antes del evento)). Al atravesar la plaza llegarían a un edificio cercano al conocido templo de clanes, el cual debían dejar detrás siguiendo un calle en la cual, al doblar a la izquierda, llegarían al hospital de la aldea, en donde se podía ver a través de las ventanas como algunas enfermeras trataban a algunos pacientes, todos procedimientos rutinarios que, en teoría, con sus conocimientos básicos de medicina, debían conocer.

Según las indicaciones, frente al hospital habían unas pequeñas edificaciones en donde algunas casas se alzaban. Una de esas casas era su destino. Cuando se acercaron a tratar de tocar la puerta ésta se abrió al instante y dejo ver a un chico de tez muy pálida, delgado, con un uniforme cuyo chaleco lo revelaba como ninja de grado medio, o chuunin, y que también portaba algunas partes del uniforme médico, aunque modificado. Éste los vio con sus penetrantes ojos amarillos, poseía una mirada que hasta cierto punto intimidaba.

Por su aproximación podía deducir que se acercaban a su domicilio y, cuando abrió la puerta, pudieron divisar que en lo que debía ser el salón había una mesa con algo encima, pero ese algo estaba tapado por una sabana. Podían saber esto porque la sabana estaba a una altura considerable que delataba que estaba tapando algo. Había poca iluminación dentro pero aún así podían ver algunos utensilios médicos desperdigados en una mesa. Aún y cuando quisiera indagar más la puerta fue cerrada de golpe por el shinobi. Pese a lo incómoda que podía ser la escena el sujeto sonrió, mostrando unos colmillos bastante pronunciados mientras los seguía observando. - Esas no son cosas que todos deban ver. Parece que venían a mi domicilio pero tengo prisa. ¿Qué quieren?

((Ficha en el primer post, sería bueno también que pusieran una imagen de su pj, para hacerme una idea.))
 

_cassiel_

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Al cruzar el umbral de la puerta, me percaté que el rector Dongo no estaba y en su lugar debía atenderme con su indiscreta secretaria. “Uno no puede tener secretos en esta aldea.” Su comentario me molestaba, específicamente, que mi información fuera entregada en presencia de cualquiera, aunque esa persona fuera Mei. Esa encantadora Uzumaki de cabellos rosa, la cual había llegado después de mí. -Debemos estar destinados, no crees, Mei. -Señalé sonriendo. Una actitud diametralmente opuesta a la que recibía la secretaria. Odiaba a las personas que revelaran más de lo que deberían.

-Vamos, Mei. Ya tenemos todo lo que necesitamos. -Señalé, sin agradecer o despedirme.

Salí de la academia sin prisa, analizando las diferentes reacciones de la secretaria y su perturbante sonrisa. “Esa idiota algo tramaba.” Su actuar era muy raro, sobre todo cuando leyó que teníamos conocimientos médicos. Lo que aumentaba mi curiosidad por aquel Chūnin al que deberíamos acudir. “Frente al hospital.” Una ubicación bastante conveniente. -Así que estaremos bajo el alero de otro Chūnin, no Mei. Uno que al parecer tiene un particular interés en el conocimiento de técnicas médicas. Será una experiencia totalmente diferente a la que ya hemos tenido. -Comenté a la Uzumaki, mientras anticipaba lo que venía. -Sin embargo, no sé cómo lo tomará, según parece nos entrometeremos en su misión. Hará de niñero. -Esbocé una sonrisa, sería una situación divertida. –Ahora, Mei, a lo importante. ¿Si vamos juntos, contaría como una cita? Si es así, no me molestaría tardarnos más de lo que deberíamos. ¿Qué dices? -No era ligar, solo tanteaba el terreno.

El recorrido no era el que hubiera preferido, demasiada gente, pero el ideal para pasar el rato en compañía. Dejando atrás la plaza y el mercado lleno de actividad (coronavirus), lo siguiente sería acercarnos al hospital. En frente de este, según las indicaciones de la secretaria, estaría la casa del Chūnin. La cual no fue difícil de hallar. -Te doy los honores. -Bromeé con Mei, pero no alcanzamos ni siquiera a tocar la puerta. Ya que esta se abrió, revelando a un shinobi un tanto particular.

-Espero que eso sea un cadáver, así al menos la visita valdría la pena. -Señalé, sin preocupación, al extraño bulto oculto que se podía apreciar sobre la mesa a su espalda. -Hemos sido asignados a su cuidado por la secretaria de la academia. Le acompañaremos en su misión. -Continúe con calma. -Mi nombre es Eiji Ryuuji, y algo me dice que nuestra experiencia en técnicas médicas es la razón del porqué estamos acá. -Dejé que Mei se presentara por si sola, mientras trataba de analizar más del pálido Chūnin. “Esto será interesante, vislumbro una particular manera de enseñar.” ¿Sería una experiencia gratificante o solo una decepción? Solo había que esperar.

-Sí gustas, podemos fingir ser una pareja. Solo para mayor seguridad, claro está. -Susurré al oído a Mei, divertido. La atmósfera que rodeaba al extraño Chūnin no me molestaba en absoluto.

PV: 150/150
CH: 100/100
PA: 6/6


-EXT: Caminar hasta la casa del Chūnin.


Eiji Ryuuji
PV:
150/150
CH: 100/100
PA: 6 - 1 = 5/6
- Usuario: Cassiel
- Nombre: Eiji - Apellido: Ryuuji
Ficha Interpretativa:

- Descripción Física:
Altura: 177 cm
Peso: 75 kg
Eiji a la corta edad de 16 años, ya supera los 1.77 cm de altura, siendo un joven bastante alto para el promedio entre sus congéneres de la misma edad. Su forma física es óptima, músculos bien formados, más no excesivos. Trabajados al punto de la extenuación, por el riguroso plan de entrenamiento al cual ha sido sometido desde temprana edad.
Viste de manera cómoda, sin prendas de más en su cuerpo, solo las necesarias para sobrevivir. Camiseta y pantalones raídos por el uso. Siendo el calzado el más confortable, adaptado para una mejor tracción y confort. Odia ir descalzo, ícono de un pasado que quiere olvidar.
Sus facciones están bien definidas, pero algo delicadas para su edad. Confiriéndole a su rostro una falsa inocencia, honestidad y honor, cualidades de las que carece totalmente. Sufre de ataraxia, la cual a ratos se refleja en su rostro, otorgándole un semblante sin expresión. Incluso algo curioso. Sus ojos en cambio, son penetrantes, profundas lagunas de aguas claras. Tan fríos como su corazón.
Su cabello lo ocupa casi siempre largo, atado sin preocupación.
- Descripción Psicológica:
Eiji ha pasado por largos periodos de soledad en su infancia, lo que ha moldeado su personalidad a una carente de empatía. Siendo solitario e independiente, práctico y sin remordimientos a la hora de ejecutar una orden. Es una persona serena, que mantiene sus sentimientos a raya, no viéndose nublado por ellos a la hora de optar por una acción. Decidido, capaz de interpretar cualquier papel a la perfección si con ello puede obtener lo que desea. Más no es cruel, sino más bien, sufre de ausencia de sentimientos de culpa o vergüenza, con evidentes problemas de adaptación a las normas sociales y morales.
Por fuera es encantador, cortes y educado, sin miedo a decir lo que piensa o lo que le apetece decir. Pareciendo una persona muy extrovertida que suele caer bien a los demás. Locuaz, lo que implica tener facilidad verbal, siendo un conversador entretenido. Finge tener empatía con la otra persona para que ésta desarrolle confianza en ellos y hacerla más vulnerable, de forma que más tarde pueda manipularla a su antojo.
- Galería:
En proceso…
- Historia:
Un niño, solo, caminando en unas ruinas desconocidas olvidadas por todos aquellos a los que les hacía peso en la consciencia. Sin temor o preocupación evidente, con una serenidad en su semblante que resultaba perturbadora. Fue encontrado por una pareja ANBU que regresaba de una difícil misión, mal heridos; de aparentes tan solo 4 años y con una evidente desnutrición en su haber. Podrían haberlo dejado, pero algo en sus ojos los hizo cambiar de opinión. No era algo que poseía, sino de lo que carecía. No vieron a un niño, sino a una herramienta a la cual afilar.
Por el futuro de la aldea, por la venganza de sus caídos. Por los triunfos robados.

Hoja de Servicio:
- Registro de Servicio
- Aldea: Konoha
- Clan: Hyūga
- Clase: Asesino
- Rango: Estudiante de la academia
- Especialización: Polivalente (Ninja Médico)
- Edad: 16 años

- Entrenamientos: 0
- Misiones:
Rango D:
0
Rango C: 0
Rango B: 0
Rango A: 0
Rango S: 0
- Registro de Capacidades
- General:
Vida: 150/150
Chakra: 100/100
Puntos de Acción: 6

- Características Innatas.
Fuerza: 1
Rapidez: 1
Sigilo: 2
Percepción: 1
Defensa: 0
Personalidad: 0

- Disciplinas.
Armas de Corto Alcance: 0
Armas a Distancia: 0
Taijutsu: 1+1c = 2
Invocación: -2c
Marionetismo: 0
Genjutsu: 0
Técnicas de Sellado: 0
Técnicas Médicas: 1
Técnicas de Barrera: 0
Técnicas Ninja: 1+1c = 2
Elemento Primario: -1c

Ficha Técnica:
- Técnicas Conocidas.
- Las que domina
-
- Técnicas Dominadas.
INNATAS

» Golpe [ATK][FIS] (Daño: 10 x nivel en característica.)
Sellos: no necesita
» Finta [EXT] (Solo cuerpo a cuerpo) (Reducción en la próxima defensa de enemigo: 10% por cada nivel de {[sigilo + rapidez]/2} sobre el nivel de percepción del enemigo).
El usuario mediante ágiles y sutiles movimientos antes de cada ataque busca confundir a rival para hacer menos eficiente su defensa.
Sellos no necesita.
» Esquiva [APO] (Daño mitigado: 1/6 por cada punto de esquiva por encima del enemigo. La esquiva recibe +1 si el ataque se hace a medio alcance y +2 si es a largo alcance)[Nota: Esquiva= (Rapidez + Percepción)/2].
El usuario se vale de su percepción para ubicar la trayectoria de un ataque y de su velocidad para moverse en consecuencia para lograr mitigar el daño de un ataque realizado por el enemigo.
Sellos: no necesita
TAIJUTSU

» Hōka Ranbu [ATK][FIS] (Daño: 10 x nivel en característica.)
La técnica es básicamente un bombardeo de ataques físicos. El usuario primero ataca al oponente con una patada, que es inmediatamente seguido por un golpe y otra patada

TÉCNICAS NINJA

» Bunshin no Jutsu [APO] (cada copia = 15ch. Posibilidad de realizar varias en una acción)
Creas copias ilusorias de algo o de alguien.
Sellos: Tigre → Jabalí → Buey → Perro

» Fuuinjutsu Kai [[EXT] (Necesario un pergamino de sellado. Costo: 10 ch)
Técnica básica con la cual emites una cantidad especifica de chakra para romper un sello realizado previamente por otra persona o por ti, el cual tiene la finalidad de liberar uno o varios objetos sellados dentro de un pergamino de sellado.
Sellos: No necesita.

» Henge no Jutsu [EXT] (cada transformación=25ch)
Adquieres una apariencia ilusoria a vistas del resto de algo de un tamaño distinto al tuyo (por ejemplo un gorrión o una farola)
Sellos: Perro → Jabalí → Carnero

» Karuto no Tayori [EXT] (Coste: 10ch. Posibilidad de realizar varias en una accion)
Revisas el potencial y status de alguien imprimiéndolo en hojas de papel, o hojas especiales, las cuales se pueden comprar en la Tienda.
Sellos: no necesita

» Kawarimi no Jutsu [DEF] (Cada Kawamiri: 40ch, El siguiente ataque realizado tiene un bono de +1 en sigilo.)
Intercambias el cuerpo del usuario por algún tronco que tengas en tú inventario o un Kage Bunshin para que así el nuevo objetivo reciba los Daños. Haciendo que te pierdas de la vista de tu enemigo por un instante.
Sellos: Carnero → Jabali → Buey → Perro → Serpiente

» Ninpō: Kannon-Gakure [APO] (Coste: 10ch)
El ninja se mimetiza con superficie a su espalda, usando una tela sensible al chakra.
Sellos: No necesita.
TÉCNICAS MÉDICAS

» Chakra Enjintou [ATK][ELM] (Daño: 15 x nivel en característica. Coste: 5ch x nivel.)
El chakra de tus manos se asemeja a bisturís que cortan con precisión al golpear.
Sellos: Tigre → Caballo → Liebre → Rata → Perro

Compañero Animal:
- Galería
Próximamente...

Objetos y Carga Máxima:
- Objetos.
Equipo:
Objetos de carga:

Riñonera Mediana
(Capacidad: 0/15)
Pequeña bolsa para transportar objetos en la cintura.
Nota: Solo hasta objetos pequeños.
*Requisitos: Rango Genin. *

Armas:

Protectores de antebrazo [M]
(Resistencia: 50/50.)
Protector diseñado para mejorar la habilidad defensiva del portador.
*Requiere un EXT para usarse*

Objetos médicos:
Miscelaneos:
Makibishi [D]
(15 de daño)
Formada por cuatro o más púas metálicas afiladas de unos pocos centímetros de largo, esta arma es utilizada como trampa o para lastimar los pies del enemigo en huida.
Tronco [M]
Ideal para cambiarse por él con el Kawarimi no Jutsu.
Bomba de humo [P] (Penalización a la visión de los afectados.)
Llena la zona de humo morado al explotar, tiene diversas utilidades.

- Carga Máxima
Capacidad de carga: 50 + 5 x nivel de Fuerza = 0/55
Carga bolsillos: 2 + 1 x nivel en percepción = 0/3


Carga máxima: 15/58
- Distribución y transporte.
Objetos de transporte y Organización.
Makibishi [D] (15 de daño)
Formada por cuatro o más púas metálicas afiladas de unos pocos centímetros de largo, esta arma es utilizada como trampa o para lastimar los pies del enemigo en huida.
Bomba de humo [P] (Penalización a la visión de los afectados.)
Llena la zona de humo morado al explotar, tiene diversas utilidades.

- Dinero: 2 ryus.
- Experiencia: 10 exp.
- Puntos de Talento: 0
- Bonus de Clase:
 
Última edición:

Ahribitch

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Habia llegado a aquel lugar con el optimismo de aprender mas de ninjutsu medico, sin duda era un area que estaba dispuesta a especializarme, por coincidencia me habia encontrado nuevamente con Eiji, me fastidiaba pensar que debia compartir entrenamiento con alguien mas, sin embargo Eiji habia mostrado su valia en la prueba y no debia de negar que me agradaba, aunque estaba claro que lo patearia el trasero en ninjutsu medico, mis instructures en la academia me habian dicho que tenia un excelente control de chakra, y un talento nato en la medicina, me llamaban incluso una genio con mucho potencial. Sin duda estaba dispuesta a demostrarlo.

-Supongo, pero no te emociones...
- respondi a su comentario fingiendo indiferencia.

Segui las indicaciones llegando a mi destino, me encontre con un shinobi de apariencia extrana y con vestimentas que deletaban su interes por la medicina, "Menudo personaje, pudieron traerme con otra Kunoichi, se nota el machismo de esta aldea"

-Una cita... acepto- me respondi mientras le agarraba el gluteo derecho para luego apretarlo, no se sentia nada mal, se notaba que se ejercitaba.

Preste atencion al etorno, y aquello que ocultaba bajo las sabanas, Eiji menciono aquello que se me cruzo por la mente, admitiria que aquello me causaba mucha curiosidad.

-Vengo con hambre de conocimiento sobre ninjutsu medico...- respondi coqueta al sujeto extrano -espero tu puedas ayudarme...- di una sonrisa

Eiji se le estaba subiendo el machismo a la cabeza, pero quien se creia para pensar que yo necesitaba seguridad, yo no era ninguna delicada flor, ni necesitaba un hombre para sentirme protegida, podia lidiar con cualquiera incluso si tuviera un aura extrana como el chunin de en frente

-Eiji-sama me haces sentir segura...-afirme en su oido en un tono seductor que se transformo en ironico al pellizcarle el gluteo que solo momentos atras le habia acariciado, tras eso le abrace uno de sus brazos fingiendo timides y estrujandolo entre mis pechos, como toda "dama en apuros", sin duda tomara su merecido cuando vea mi talento medico.

-Por cierto cual es tu nombre? y a que te dedicas? - pregunte al chunin

Ext: Presentarse con el Chunin
Ext: toquetear a Eiji
Ext: Tratar de poner cachondos a Eiji y al doctor

Mei - Ahripink [2,11]

- Usuario:
Ahripink
- Nombre: Mei - Apellido: Uzumaki
Ficha Interpretativa:​
- Descripción Física:
Spoiler
16 de edad, piel blanca ojos verdes, cabello rosa oscuro, cuerpo curvilineo y rostro de gran belleza..
- Descripción Psicológica:
Spoiler
Amable, de buen character, segura de si misma, coqueta,, llena de objetivos ninja, quiere demostrar que las kunoichis pueden ser tan Fuertes como los shinobis..
- Galería:
Spoiler
- Historia:
Spoiler
Desde muy pequena siempre fue una kunoichi muy talentosa, a pesar de sus logros en el ninjutsu, nunca recibio el reconocimiento de su padre al ser mujer, estando opacada por la sombra de su hermano, que a pesar de ser menos talentoso que ella, la estima de su padre hacia el siempre fue superior. Por dicha razon ella decidio expolotar su talento y demostrar a su familia que las kunoichis pueden ser tan buenas o mejores que los shinobis..
Hoja de Servicio:​
- Registro de Servicio
Spoiler
- Aldea: Konoha
- Clan:Uzumaki
- Clase: Medico
- Rango: Estudiante de la academia
- Especialización:Genio (Medicas)
- Edad: Entre 17 y 18 años

- Entrenamientos: 0
- Misiones: 0
Rango D: 0
Rango C: 0
Rango B: 0
Rango A: 0
Rango S: 0
- Registro de Capacidades

Spoiler
- General:
Vida: 50/50
Chakra: 200/200
Puntos de Acción: 6

- Características Innatas.
Fuerza: 0
Rapidez: 0
Sigilo: 0
Percepción: 1
Defensa: 1
Presencia: 0 + 1c = 1


- Disciplinas.
Armas de Corto Alcance: 0 - 1c = 0
Armas a Distancia: 0
Taijutsu: 0
Invocación: 0
Marionetismo: 0
Técnicas de Sellado: 1 + 1c = 2
Técnicas Médicas: 2
Técnicas Ninja: 0
Genjutsu: 0 - 2c = 0
Elemento: 0
Reputación y Títulos:​
- Reputación
Spoiler
- Títulos
Spoiler
Ficha Técnica:​
- Técnicas Conocidas.
Spoiler
- Las que domina
- Las que vaya descubriendo durante sus misiones (es responsabilidad del usuario solicitarlo al final de la misión)
- Técnicas Dominadas.
Spoiler
» Protegerse [DEF][ELM] (Defensa: 15 x nivel en característica.)
(Requisitos: 1 en defensa.)
Sellos: no necesita

» Bravata [EXT] (Reducción del daño del próximo ataque enemigo: 5% por cada nivel de presencia por encima de {[presencia + defensa]/2} del enemigo)
El usuario hace gala de su presencia para ejercer presión sobre el enemigo entorpeciendo así sus movimientos ofensivos.
(Requisitos: 1 en presencia)
Sellos: no necesita

Chakra Enjintou [ATK][ELM] (Daño: 15 x nivel en característica. Coste: 5ch x nivel.)
El chakra de tus manos se asemeja a bisturís que cortan con precisión al golpear.
(Requisitos: 1 en característica.)
Sellos: Tigre → Caballo → Liebre → Rata → Perro

Shīringumasen [APO] (Necesario contacto físico con el sello. Coste: 50ch. 1 nivel en característica superior al nivel del sello y conocer la técnica, o 3 niveles más al nivel del sello en Percepción)
Eliminas un sello canalizando tu chakra en los dedos y presionando sobre éste. Sin embargo te será imposible romperlo sin conocer el funcionamiento del sello.
(Requisitos: 2 en característica)
Sellos: Tigre

» Chakra no Chēn no Sasu [ATK][ELM] (Multiobjetivo)(Daño: 30 por cadena. Coste: 10ch por cadena. Máximo 1 cadena por nivel. Alcance 2 metros x nivel)
El Uzumaki utiliza su chakra para dar consistencia a unas cadenas, las cuales lanza a su enemigo para efectuar un golpe directo.
(Requisitos: CLAN Uzumaki y 2 en característica + 20 exp)
Sellos: no necesita.
Objetos y Carga Máxima:​
- Objetos.
Spoiler
Objetos que hayas comprado.
- Carga Máxima
Spoiler
Capacidad de carga: 50 + 5 x nivel de Fuerza =
Carga bolsillos: 2 + 1 x nivel en percepción =

Carga máxima:
- Distribución y transporte.
Spoiler
-Bragas
- Dinero. 300 ryos
- Experiencia.
- Puntos de Talento.
- Bonus de Clase:
20% de descuento en el precio de compra de objetos curativos y en la posada.
 

Edinson_yondaime

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El shinboi los observaba detenidamente con sus amarillentos ojos. Pese a las intenciones de la kunoichi al hacer algunos movimientos un tanto peculiares, estos no parecían afectar al chuunin que parecía desconocer lo que hacia, en cambio se vio un poco interesado en lo dicho por Eiji. - Si de verdad fuese un cadáver, ¿Qué harías? ¿Qué crees que significaría eso? - El chuunin de tez pálida se dio cuenta de su emoción y trato de disimularla volviendo a su posición original. - Mi nombre es Takeshi, soy uno de los mejores científicos de la aldea y mi especialidad es el área médica. Aún no me haz dicho tu nombre. Bien, si van a acompañarme en mi misión, síganme. - Dijo, mientras comenzaba a caminar en dirección hacia el hospital.

Viéndolo de espaldas, parecían un chico normal, sin embargo, vieron como algo se movió levemente en sus ropajes, no podían descifrar que era y fue solo una milésima de segundo, quizá sus habilidades no eran lo suficientemente altas para poder descubrir de que se trataba, claro que siempre podrían preguntar. - Ambos tienen conocimiento en ninjutsu médico. - Le escucharon decir, aunque parecía hablar para sí mismo. - Quizá puedan ser mis pupilos. - Seguía hablando para sí mismo. Entraron al edificio, siguiéndolo, los trabajadores no parecían reparar en su presencia o, más bien, parecían ignorarla, había algo en el aura que emanaba que no era de fiar.

Sin mediar palabra alguna con la secretaria tomó una carpeta que había junto a ella y cruzó a mano izquierda, siguiendo un largo pasillo que desembocó en unas escaleras que bajaban hacia el sótano. Allí, ante una puerta, había un cartel con la inscripción "Morgue". Entraron junto con él en el lugar, en donde había un cadáver puesto sobre una mesa destapado, y otros dos a lo largo de la habitación, tapados por unas sábanas. - Bien, dicen tener conocimientos médicos pero primero deben demostrarlo. No necesito que me demuestren que peguen fuerte ni nada de eso, nosotros no hacemos eso, necesito que me muestren su sed de conocimiento. - Takeshi comenzó a colocarse unos guantes y, aunque poseía un bisturí en la mesa de operaciones, usó su chakra para crear uno y abrir al sujeto en la zona del abdomen.

- Quiero que investiguen y me digan la causa de la muerte de esos dos cadáveres. Pueden hacerlo en grupo, individual, atacarse para resolver los dos sin darle opciones al otro, lo que quieran, pero tienen 10 minutos (un post) para ello, así que apresúrense. - Mientras hablaba el chuunin, sin mirarlos, introducía su mano dentro de aquel sujeto y comenzaba a revolver sus tripas. Los dos cadáveres del fondo tenían una hoja en el inicio de sus camas, en ambas decía "trauma craneal". Si revelaban el cuerpo de aquellos sujetos ambos eran exactamente idénticos, ambos tenían además una herida similar en la parte derecha de su cabeza, como si les hubiesen golpeado con algo sumamente pesado. Además, poseían un corte hecho a la altura del corazón y una cicatriz, cm de una operación, en la parte baja del abdomen. Fuera de eso, no había más nada fuera de lo común. Por donde comenzar a buscar, era su decisión, pero debían hacerlo rápido.

((Evaluaré más que nada interpretación, los resultados los daré en el turno siguiente.))
 

_cassiel_

NUser
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-Un cadáver es una oportunidad, ... -Dije enigmáticamente sin intención. Ser un ninja médico era algo que no apreciaba en su totalidad, no me unía ningún juramento hipocrático a la profesión. En síntesis, la vida no me interesaba, mi interés estaba en poder quitarla de la manera más eficiente posible y para ello se debía tener conocimiento del cuerpo humano. “Quitar vidas sin que estás se den cuenta de que dejaron este mundo, convirtiéndose en patéticas almas en pena.” Sería el pináculo de mi existencia. - …significaría que puede otorgarme algo que los demás no pueden. -Continúe esbozando una sonrisa.

El Chūnin se presentó como Takeshi, “uno de los científicos más importante de la aldea”. -Interesante. -Susurré. Su aseveración denotaba confianza en su trabajo, sin caer en la arrogancia. Ya que no era “él científico”, sino uno de ellos. Lo que significaba que no desconocía el conocimiento de sus pares.

Mientras analizaba todo aquello, sentía como Mei palmaba una de mis nalgas con impaciencia, tratando de tomar la iniciativa que a ratos podría sentir que perdía. “Es algo impulsiva.” Deduje. No obstante, su comportamiento me era entendible, tendría relación con su inherente necesidad de mostrar su valía y lo más importante, que ningún hombre la dejaría atrás. “Inocencia.” Medité divertido tras su afirmación. -Fingir algo que no eres, no es atractivo. -Respondí en susurros, mientras disfrutaba de sus generosos pechos en mi brazo. -No me disgusta tu persona, yo no necesito de ti ni tú de mí. -Continúe aprovechando que el Chūnin avanzaba. No lo había perdido de vista en ningún momento y gracias a eso, logré percibir algo extraño. “Qué fue eso?” En un instante creí ver algo diferente en su cuerpo. Mi ceño bajó en respuesta. “Será mi imaginación?” Decidí dejarlo pasar, mientras me enfocaba en Mei. -Ahora, algo me dice que podemos ser muy buenos compañeros. -Insinúe, acercando mi rostro al suyo, mientras la miraba profundamente a los ojos. Con mi mano libre, sin vergüenza, acariciaba con suavidad uno de sus pechos en respuesta a su osada conducta previa. Dejando que el Chūnin se nos adelantara un par de metros en consecuencia.

-Te lo dejo a tu consideración. -Señalé, avanzando tras el Chūnin. Con Mei en mi brazo o sin ella.

Una vez en el camino no respondí a ninguno de los desvaríos de Takeshi, solo continúe tras él en silencio. Observando su espalda con detenimiento, intentando volver a percibir ese destello de anormalidad, pero sin éxito. No hubo cambios una vez entrado al edificio, ni miradas indiscretas o saludos cordiales, solo una evidente tendencia a ignorar la existencia del Chūnin. “Les disgusta porque le temen.” Cavilé divertido. Llegamos al mostrador al poco avanzar, donde Takeshi tomo un archivo de la recepcionista y siguió su camino como si ella no existiera. “Interesante.” Decidí imitarlo, girando a la izquierda sin cruzar miradas o mediar palabras con nadie. Me era más a gusto, mantener mi máscara era agotador a ratos.

Comenzaba a envidiar la vida del Chūnin. “No.” Medité arrepentido. De nada servía un asesino con pocas habilidades sociales. “Su personalidad destaca de forma errónea.” Afirmé.

La morgue termino siendo nuestro destino final, lo que no me sorprendía en realidad. “Desde un inicio algo me decía que iba a terminar en este lugar.” Takeshi cruzó el umbral con soltura, evidenciando que no era la primera vez que pisaba aquel recinto. Lo seguí emocionado, con mi curiosidad a flor de piel. Dejé de observar al Chūnin y comencé a prestarle atención a lo que me rodeaba. En frente había un cadáver acostado sobre una cama, a la vista de cualquiera que viniera a este lugar. “Hay dos más.” Conté las dos camas con bultos cubiertos bajo sábanas.

Las indicaciones de Takeshi eran concisas, debíamos investigar la causa de muerte de ambos cuerpos. “Da igual de que murieron, solo importa que lo hayan hecho.” Me dije, mientras me mantenía por algunos minutos a un costado del Chūnin, observando su proceder. El chakra había tomado la forma de un bisturí, el cual había utilizado para abrir al desdichado. “No es difícil.” Me repetía a mí mismo. Tras retirar un par de guantes del mismo lugar que lo había hecho Takeshi, me acerqué al cadáver que no había escogido la Uzumaki. Deteniéndome en la información colocada en su cama. “Trauma craneal.” Leí, mientras me ajustaba los guantes y quitaba la sábana que lo cubría. -Oh, pobre desgraciado. ¿Qué te hicieron? -Me burlaba. -Esto dice que tu muerte fue de un fuerte traumatismo craneal. ¿Lo compartes? Ahora, puede que se hayan equivocado, así que es mi deber cerciorarme no crees. -Ironicé esbozando lo que parecía ser una sonrisa. Había tomado el resguardo de colocarme de espaldas a Mei, no quería miradas indiscretas.

Comencé por imitar el jutsu de Takeshi; conocía la técnica. Ejecuté los sellos lentamente tratando de moldear y acumular el chakra en mi mano izquierda y formar el esbozo de la hoja de un bisturí. “No es difícil.” Volví a repetir. Mi mente se había vaciado de toda presunción, entrando en un estado de completa concentración y contemplación. Había puesto toda mi atención en mi mano izquierda, pero a ratos sentía sin razón como el chakra por extraño que pareciera, se acumulaba en mis ojos. “Mis venas, mis huesos.” Deliraba. -Lo logré. -Susurré en calma. Había realizado lo que parecía ser una cuchilla con mi chakra. -Servirá, no te preocupes. -Dije con confianza al cuerpo.

Realicé una incisión profunda que iba de su garganta hasta su entrepierna, abriéndolo por la mitad. Poco a poco ganaba familiaridad con la técnica y mis cortes se hacían más precisos. “No es difícil.” Pensé, divertido. Con cuidado separé sus costillas, y saqué uno a uno sus órganos, ordenándolos por tamaño sobre la cama, de menor a mayor, tras haberlos estudiado previamente con detenimiento. Lo había vaciado completamente. Dejando solo un cascarón vació, pero no era suficiente. “Tendré que descuartizarte.” Me dije, probando la agudeza de mi hoja al separar sus cuatro extremidades del torso. “Nada por aquí.” Medité. -Ya no necesitas tu cabeza, cierto. -Señalé, separando su cabeza del cuerpo, para posteriormente cortarla por la mitad, desde la barbilla hasta la nuca. Teniendo cuidado de no dañar el cerebro, el cual luego retiraría con cuidado y colocaría en su posición correspondiente dependiendo de su tamaño.

Al haber separado todas las piezas, volvería a analizar cada una de ellas. Comenzando por las dos partes del cráneo, externa e internamente. Luego el daño del trauma dejado en el cerebro. Continuaría con la herida dejada por el corte a la altura del corazón, analizando qué tan profundo era, qué tipo de arma fue utilizada y el corazón mismo, en caso de ser golpeado por ella. Seguiría con la cicatriz bajo su vientre, analizando cuándo fue realizada esa herida dependiendo del estado de la cicatriz, y si algún órgano fue afectado por aquel trauma.

Cada órgano volvería a ser estudiado, cortado y vuelto a estudiar, para ser cortado nuevamente en partes cada vez más pequeñas. No sabía cuanto tiempo había pasado, pero seguiría haciéndolo hasta que el Chūnin o Mei me detuvieran. Y si no lo hicieran, seguiría separando el cuerpo en más partes. Sacándole los ojos, la lengua, separando el pene de los testículos, abriendo su estómago para analizar lo que habría comido previo a su muerte, sus intestinos, sacando sus dientes, sus uñas, etc. Seguiría, ya no en busca de qué murió, sino complaciendo mi total curiosidad.

PV: 150/150
CH: 100/100
PA: 6/6

-EXT: Caminar detrás del Chūnin, poniendo atención a su persona.
-ATK: Chakra Enjintou [ATK][ELM] (Daño: 15 x nivel en característica. Coste: 5ch x nivel.)
El chakra de tus manos se asemeja a bisturís que cortan con precisión al golpear.
Sellos: Tigre → Caballo → Liebre → Rata → Perro
-EXT: Manosear a Mei, sin que esta se percaté de mi acción, hasta que ya sea muy tarde para evadirlo. (Sig: 2)
-EXT: Desmembrar el cuerpo, separar sus órganos y ordenarlos por tamaño. Cortándolo en partes cada vez más pequeñas.
-EXT: Investigar cada herida, cada parte del cuerpo cortada y cada órgano. Pieza por pieza.

Eiji Ryuuji
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CH: 100 - 5 = 95/100
PA: 6 - 6 = 0/6
 
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Ahribitch

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-Mi nombre es Mei del clan Uzumaki- Me presente ante el chunin para luego seguirlo. Mientras caminaba habia estado haciendo de las mias con Eiji, y todo aquello lo motivo a hacer lo mismo con mis senos, lo deje tantear un poco, cuando se habia confiado demasiado le di una palmada en su mano -atrevido- fingi estar ofendida.

Nos habia llevado hasta la morgue, aquello no me entusiasmaba en lo absoluto, pero estaba dispuesta a seguir el camino medico debia sobreponerme a ese obstaculo, los cadaveres era algo con lo que debia lidiar y aquello no era opcional. El chunin dio las instrucciones y los cadaveres estaban a nuestra merced para la autopsia forense.

Eiji se me adelanto y fue directamente por uno de ellos, se le veia muy entusiasmado,yo por el otro lado decidi inspeccionar el segundo, Habia leido mucha informacion acerca del ninjutsu medico, el control de chakra era algo primordial tanto para la sanacion como el uso ofensivo, debia ser muy precisa para obtener buenos resultados.

Las heridas eran evidentes, pero los detalles tras ellos representaban la diferencia. -Tienes una mascarilla y guantes?, no quiero tener contacto a una posible toxina- le comente al chunin, la higiene era primordial.

Tras sentirme preparada me acerque a la herida de la cabeza para notar el dano cusado en el craneo, queria ver si el corte habia sido limpio o violento, de tal manera podia determinar si posiblemente habia sido por un arma o por cualquier otro ninjutsu agresivo, de igual forma revisaria el corte en su corazon y la cicatriz de su abdomen. Tras ello abriria los ojos para observar el estado de sus pupilas y notar alguna hemorragia causada por un posible traumatismo.

La inspeccion superficial estaba completada, pero ahora debia ir mas alla, concentre chakra en mis manos y la pase sobre su pecho, usaria mis habilidades sensoriales para identificar residuos de chakra y los danos interno, pero estaba consciente de que apenas era una aprendiz y mis habilidades estaban muy limitadas. Debia hacer una inspeccion mas invasiva, concentre mi chakra nuevamente y cree bisturis de chakra procediendo a cortar desde a cercania de su hombro izquierdo al derecho, dibujando una linea recta debajo de sus claviculas para luego hacer un segundo corte desde la mitad de la primera linea hasta el resto del esternon y parte del abdomen, formando una "T".

El sonido del corte huesos y cartes era nauseabundo pero a la vez emocionante, su cuerpo nos relataria las causas de su muerte. Levante la piel y musculo cercana a sus heridas del pecho y parte baja del abdomen, Trataria de ver el estado de sus organos vitales, posibles restos de coagulos de sangre formados por algunas heridas internas, y sobre todo descubrir si debajo de aquella cicatriz hubiese un signo de cirugia en el pasado o falta de algun organo.


PV:50/50
CH: 190/200

2 En medicas

[ATK][ELM] Chakra Enjintou (Daño: 15 x nivel en característica. Coste: 5ch x nivel.)
El chakra de tus manos se asemeja a bisturís que cortan con precisión al golpear.
(Requisitos: 1 en característica.)
Sellos: Tigre → Caballo → Liebre → Rata → Perro

Ext: pedir equipo de proteccion guantes y mascarilla
Ext: concentrar chakra para detectar restos de chakra
Ext: Observar con detalles las heridas para tener alguna idea real de la causa de su muerte
 
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Edinson_yondaime

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Una vez todos tuvieron sus instrucciones cada uno eligió un cadáver y se puso a hacer lo propio, dentro de sus capacidades y distintas inclinaciones. Ante la pregunta de utensilios por parte de la kunoichi, que se había identificado como Mei, perteneciente al clan Uzumaki, Takeshi le señaló la misma mesa de operaciones de donde él había obtenido los suyos. Luego de ello ambos estudiantes comenzaron con sus distintos procedimientos.

Por su parte, aquel de grisáceos ojos se dispuso a crear un bisturí con su chakra, luego de concentrarse mucho en ello, y comenzó su tarea haciendo cortes a diestra y siniestra por todo el cuerpo, mirando detenidamente cada corte, cada extremidad, cada órgano del cuerpo de aquel sujeto. Su examen minucioso no le daría muchas pistas, más que todos los órganos parecían estar en perfecto orden aunque, por el impacto, su cerebro poseía una parte destruida y que comenzaba a pudrirse, cm si hubiese pasado demasiado tiempo de su muerte.

Por su parte Mei, una médico más dedicada, comenzó examinando el cuerpo superficialmente. Pudo notar así que el golpe dado en el cráneo parecía venir de un arma pesada, como un mazo, y que efectivamente parecía ser lo suficientemente fuerte como para afectar el cerebro y quitarle la vida al paciente. Dentro, todos los órganos parecían estar intactos, pero cerca del bazo en donde estaba la cicatriz, que examinada detenidamente parecía ser a causa de una cirugía, había un pequeño punto amarillo en el órgano casi imperceptible.

Aquel que en ese momento viera a Takeshi lo vería dejando todo como estaba y causando que el chakra filoso que antes habían visto en su mano cambiara a uno de color verdoso que paso por encima del abdomen del cadáver causando así que el tejido cortado se regenerara, causando un cierre limpio y sin problemas. Luego de eso los enfocó, aunque realmente los había estado mirando casi todo el tiempo. Primero se acercó silenciosamente hacia Mei, observando los finos cortes que hacía y el limpio trabajo que realizaba. Asintió, pero no emitió ningún sonido, desde su posición enfocó a Eiji, aún desmembrando al cadáver. Le hizo señas a la kunoichi para que esperara un momento mientras caminaba lentamente mojándose los labios hacia el shinobi.
- Interesante lo que haz hecho aquí. ¿Haz descubierto algo inusual? - Los ojos amarillentos del chuunin brillaban viendo el cuerpo desmembrado por toda la habitación. - Me has impresionado con tu sed de conocimiento. - Dijo, colocando su mano en tu hombro, sin embargo pudiste notar como a través de este contacto comenzabas a perder chakra, te sentías cansado y comenzabas a mostrar síntomas de fatiga, sin embargo todo esto cambió al cabo de unos pocos segundos pues pudiste sentir como recuperabas la fuerza y las energías, como si tu chakra fuese devuelto a tu cuerpo.

El chuunin no se detuvo allí, se acerco al cadáver que el mismo se había encargado de examinar y se puso a su lado. - Aunque pocos lo ven así, las técnicas médicas nos dan un abanico de opciones interesante. Existe una dualidad, entre aquellos que usan las técnicas para revitalizar a alguien, incluso hacer que regrese a la vida aunque estuvo al borde de la muerte. - Cuando dijo esto tocó al cadáver el cual lentamente comenzó a levantar su torso hasta quedar sentado en la mesa de operaciones. Sus ojos eran blancos, claramente los nervios de sus ojos no funcionaban del todo bien y no le permitían enfocar nada. - Pero también sirve, con los conocimientos necesarios, para saber como terminar la vida de alguien. - Dicho esto realizó un tajo rápido usando el bisturí de chakra que decapitó el cadáver, el cual cayó de bruces nuevamente en la mesa. Su bisturí no era como el de antes, era mucho más largo y también se veía más filoso. - Incluso podríamos detener algún proceso del cuerpo de nuestro oponente, o volver a poner en marcha el de nuestro aliado. En resumen, somos capaces de tener la vida de los que nos rodean en nuestras manos. - Aunque su discurso parecía enfocado a otra cosa, una sonrisa maquiavélica se formo en sus labios cuando hizo referencia a poseer tener la vida de otra persona en sus manos.

- Bien, he visto lo que quería ver. La verdad, que ambos sean idénticos y que hayan sido asesinados de la misma forma no nos dice mucho, pero sus cicatrices y la manipulación aparente en su sistema nos dice claramente algo, experimentaban con ellos. - Dijo, esta vez de manera firme. - Mi misión es descubrir quien fue, y con qué fin. Puede que no lo descubra hoy, pero cada vez estaremos más cerca. ¿Alguno tiene algo que agregar sobre su examen a los cadáveres? - En dicho momento, cualquier información podría ser crucial.

Dijeran algo o no, Takeshi les indicaría entonces seguirlo fuera del lugar, más allá de los límites del hospital, de vuelta a la calle. Comenzó a caminar hacia el lado este de la aldea. - He notado que parecen conocerse de antes. - Dijo, extrañamente parecía más elocuente que antes. - Por tus rasgos deduzco que perteneces al clan Hyuuga, y tu me indicaste que eres miembro del clan Uzumaki. Conozco bien shinobis de dichos clanes pero todos somos diferentes. Además de las técnicas médicas, ¿poseen alguna otra habilidad? - Todo esto lo decía mientras caminaba plácidamente por la aldea, sin inmutar su rostro mirando a todos los transeúntes. Fue entonces cuando pudieron volver a divisar que algo en sus ropajes se movía durante un milisegundo, y nuevamente desapareció.

Luego de que esto sucedió, el chuunin, esperando aún sus respuestas, comenzó a desvariar. - Es del mismo clan que Hyoru. - Decía, mientras caminaba a paso apresurado. - Ella es del clan de Iria, recuerdo leer sobre unas cadenas. - Algunas personas miraban extrañadas como el shinobi hablaba consigo mismo. - Podría hacer algo con el poder de sus clanes.
 

_cassiel_

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“No es difícil.” Me seguía repitiendo. Una frase ya sin sentido, un mantra que mantenía mi mente enfocada. Estaba tan abstraído que había olvidado qué era lo que debía hacer, ni con quién estaba o dónde estaba. Tampoco tenía empatía por el cuerpo frente a mí, ningún interés en quién era o que había pasado con él. Era un simple recipiente de carne, un objeto con el cual podía experimentar y saciar mis ansias de conocimiento, puliendo así mis técnicas médicas. Su cuerpo desmembrado tan solo era un medio para un fin.

De pronto. “Mi chakra.” No había notado cuando el Chūnin se había acercado a mí, pero una sensación súbita de drenaje inundo todo mi ser con su llegada. Mis ideas estaban algo desparramadas cuando me percate de su mano en mi hombro y el entumecimiento que me producía. “Mierda.” Había salido del letargo del que estaba gracias a Takeshi. Y tal como llegó, la sensación de agotamiento se fue y con ella volvió mi chakra. – ¿Qué técnica es esta? -Balbuceé sin esperar respuesta. Me había agotado y revitalizado en cosa de segundos, todo era tan extraño.

El Chūnin volvió junto al cuerpo que estaba analizando, mientras nos hablaba de la importancia de un ninja médico. Bajo su perspectiva, las técnicas médicas determinaban la vida y la muerte de una persona. Nuestro conocimiento era un arma capaz tanto de matar como de preservar la vida. Incluso de detener o interferir ciertos procesos en el cuerpo de algún enemigo. “Tener la vida de los que nos rodean en nuestras manos.” No era algo que me desagradaba, al contrario, había optado por la rama médica por razones similares. -Interesante. – Murmuré. Las acciones de Takeshi lo eran. “Reanimar un cadáver te da un sinfín de posibilidades.” Pensaba, mientras observaba como el Chūnin hacía que un cuerpo muerto se moviera a voluntad. No estaba interesado en sus acciones precisamente o en qué punto quería ejemplificar, era la técnica que utilizaba la que llamaba mi atención. Para ser más claro, jamás aceptaría una ideología distinta a la mía, sin importar de quién o de dónde viniera, solo el poder me atraía. No el gratuito, sino el que se obtenía por uno mismo.

Después de ser consultado por el cuerpo que estaba analizando, recordé todo lo que había estado elucubrando mientras divagaba abstraído. -Tras diseccionar el cerebro, este muestra evidentes señales de un daño severo. El golpe destrozó una gran porción de este, presentando claras señales de descomposición. Lo que es raro, considerando el estado de su cuerpo y de sus otros órganos. -Señalé mientras tomaba uno de los órganos de la cama y lo comparaba con el cerebro del difunto. -El cuerpo ha sido utilizado para experimentación, lo que me implica que posiblemente su cadáver a sido previamente reanimado por un ninja médico. No somos muchos, lo que acorta nuestra lista de culpables. -El perfil estaba comenzando a tomar forma. Era todo lo que tenía para decir, de igual forma mi atención no estaba en buscar pistas, solo en saciar mi propia curiosidad.

El intercambio de deducciones no duraría mucho. Dudaba que lo que dijéramos, tanto yo como Mei, fuera de mucha ayuda para el Chūnin en comparación a lo que podría recopilar con su experiencia y conocimiento en técnicas médicas. Y sin más preámbulos, nos instó a que lo siguiéramos fuera del hospital. Tomando rumbo hacía el este de la aldea.

-Senior Takeshi, se equivoca, no pertenezco al clan Hyuga. -Sonreí. Me divertía que se equivocará en algo tan simple. “¿Mis rasgos?” Una deducción basada solo en algo tan trivial, era irrisorio. Claro, aceptaba que mis ojos tenían un leve parecido a los del clan Hyuga, pero su tonalidad era totalmente diferente, como el cielo y el mar. Aunque no era la primera vez que me lo decían, por lo que incluso barajaba la posibilidad de utilizar la confusión como intimidación si se daba la oportunidad en alguna misión. El clan Hyuga aun generaba temor en los enemigos de la aldea. -Taijutsu. -Dije contestando su última pregunta. Dejaría a Mei responder si nos conocíamos desde antes o no.

Notaba que el Chūnin balbuceaba demasiado para sí mismo. “Un síntoma de trastorno mental, quizás.” O una carencia de habilidades sociales alarmante. “A Mei, no le hará nada de gracia ser utilizada.” Pensé divertido por su último comentario. Lo que quedaba claro, era que tenía contacto con varios ninjas de diversos clanes. Entendiendo el funcionamiento de sus técnicas núcleo. “Su conocimiento es diverso.” Meditaba, mientras observé nuevamente el mismo extraño evento en su cuerpo. Un movimiento anormal de algo bajo su atuendo. “Ya no es solo mi imaginación.” Que ocurriera nuevamente, era señal de que algo pasaba con su cuerpo. ¿Una invocación, quizás? ¿O una mutación? Sabía de cierto laboratorio que experimentaba con genes perdidos. Lo seguía expectante, no por la misión, sino por los misterios que habitaban en su propio ser.


PV: 150/150
CH: 95/100
PA: 6/6

-EXT: Caminar detrás del Chūnin, poniendo atención a su persona y a la sexy Uzumaki.

Eiji Ryuuji
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Edinson_yondaime

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((Bien, por razones personales Ahri no posteará este turno, sin embargo no la expulsaré inmediatamente por si decide regresar luego.))

- ¿De verdad? Vaya, pensé que sí. - Dijo Takeshi ante tu negativa de pertenecer al afamado clan de los grisáceos ojos. - Juraría que vi tus venas oculares hincharse hace unos momentos. Deben ser ideas mías. - Dijo el chuunin aunque la verdad él no parecía convencido de sus propias palabras, sobre todo porque precisamente tu fuerte resulto ser, para sorpresa de nadie, el taijutsu. Mei no ofreció respuesta alguna, simplemente se dispuso a seguirlos absorta en sus propios pensamientos. Lo cierto era que parecía estar en shock desde lo ocurrido en la morgue.

Posterior a eso siguieron su caminata, pasando por el frente del laboratorio de la aldea. Atravesando unos caminos pudieron divisar al horizonte el tan conocido coliseo, lugar donde a menudo se llevaban a cabo algunos combates amistosos entre shinobis, en donde se medía la fuerza pura, las estrategias y se forjaban lazos de amistad y rivalidad por igual, todo ello con ganancias para la aldea y para algunos shinobis de por medio. El camino esta vez fue tranquilo y sin ningún cruce de palabras. Se habían desviado un poco y ahora se dirigían al sur de la zona, pasando por el frente de unos parques y algunos campos de entrenamiento cerrados que, cm estudiantes, sabía que rodeaban el área circundante a la academia.

Fue entonces cuando Takeshi les hizo señas de que se callaran y se adentró en un callejón, esperando que lo siguieran. No se alejaba muchos e ustedes, manteniendo una distancia no mayor a los cuatro metros. El ambiente que rodeaba al callejón había cambiado con respecto al resto de la aldea, éste era mucho más sombrío al igual que algunas personas que se podían ver dispuestas en el lugar apoyados a una pared, cuyo aspecto podía suponer que no estaban asociados a negocios lícitos. Takeshi, antes de moverse siquiera, se volteó enfocándolos fijamente, queriendo además que su cuerpo tapara sus expresiones de la visión de aquellos que estaban en el callejón. - Estamos en el mercado negro. No digan nada a menos que yo les indique que pueden hablar. ¿Entendido? - Dijo, con un tono serio e imponente. Era claro que, en este caso, era más una orden que una petición. ¿Se preocupaba el chuunin por su bienestar? ¿O era algo más?

Se acercaron al primer sujeto en el lugar, éste abrió los ojos muy grande y sonrió, por su expresión podían deducir que conocía al pálido chuunin de antes. - Vaya vaya, carne fresca. ¿Qué hacen dos niños así por estos lugares? - Olvídate de ellos, necesito información. ¿Han habido nuevos secuestros cerca de la zona rica? - No lo sé, creo que no puedo recordarlo bien. - ¿Esto te refrescará la memoria? - El chuunin sacó de su bolsillo una pequeña bolsa que lanzó al sujeto. Por el sonido que causó al caer sobre sus manos era obvio que contenía monedas dentro, o algunas cosas de metal que hicieran un sonido similar cuando chocasen entre sí. - ¿Y bien? - Puede que sí sepa algo, aunque la información que tengo es muy dudosa, no podría asegurar... - No tengo tiempo para juegos. - Fue entonces cuando lo vieron, de la abertura en la franela del chuunin una cabeza comenzó a asomarse, una pequeña cabeza que siguió a un cuerpo alargado, era una serpiente.

La serpiente sacaba su lengua y la movía de arriba hacia abajo incesantemente, mientras ambos, la serpiente y el chuunin, miraban fijamente al sujeto. Era claro, por la expresión de éste, que estaba siendo claramente intimidado. - Dime lo que quiero, y todo saldrá bien... dentro de lo que cabe. - Lentamente la serpiente iba extendiendo su cuerpo hasta acercarse cada vez más al sujeto. - Está bien, de acuerdo, te lo diré todo. He escuchado que cerca del barrio rico se extravió un niño. No lo han reportado porque no pertenecía al barrio rico, sino al bulevar. Dicen que era amigo del hijo de una familia influyente pero que estos pensaban que era una mala influencia para el niño. Incluso hay quien especula que fue la familia quien ordenó el secuestro. Solo eso se. - Bien. ¿Y en el Bulevar no han reportado nada? - Ha sido muy reciente, quizá no se hayan dado cuenta o quizá ese niño vivía solo, fuera de eso no se nada más de un secuestro. - Ves que no era tan difícil. Gracias. - El chuunin se alejó, haciéndoles señas a ambos estudiantes de que lo siguieran. - Ah si, se me olvidó decirte. Lo han visto en las cercanías. Se está moviendo. Deberías tenerle miedo, como todos nosotros. - Y con esto el sujeto salió corriendo adentrándose cada vez más en el callejón hasta perderse de vista.

Salieron nuevamente a la calle, lugar en donde el ambiente nuevamente volvía a tornarse más tranquilo y relajado. - Bueno, eso salió mejor de lo que esperaba. Sigamos. - Nuevamente tomaron rumbo hacia el este de la aldea, siguiendo el lindero de los campos de entrenamiento, rodeando así la zona central de la aldea, llegando cerca del barrio rico. - Muy bien, dicen que aquí han secuestrado a alguien, no sabemos como ni a quien, mucho menos el por qué, pero debemos averiguarlo. Si están experimentando con humanos, lo más común es que los saquen de los civiles que viven en los barrios de la aldea y no en los shinobis, al menos en un principio. Necesito que pregunten por el lugar y traten de recabar información sobre lo sucedido, pregúntenle a quien quieran. Yo iré al Bulevar y haré lo mismo. Hau. - Cuando dicho nombre fue pronunciado la serpiente que vieron antes asomó nuevamente su cabeza por los ropajes del chuunin. - Ssseñor. - Acompáñalos, quizá les venga bien tu compañía para intimidar, además, serás mis ojos en caso de que pase algún altercado.

El chuunin, casi sin esperar lugar, desapareció realizando un shunshin, dejándolos con la serpiente parlanchina. - He essscuchado a mediasss sssu objetivo, deben interrogar a cualquiera que pueda tener informasssión. Bien, yo que ussstedesss comensssaría. - El desplazamiento de la serpiente a través del suelo era notorio, sin embargo fácilmente pasaba pro la grama y desaparecía ante sus ojos, quizá por eso les había sido tan difícil identificarla dentro de los ropajes del chuunin. Si veían a las inmediaciones del barrio rico podrían ver a un hombre dispuesto en lo que parecía ser una verja que dividía la zona, era claro que no cualquiera podía entrar al lugar. Gracias a la serpiente, la cual les indicó el lugar, pudieron encontrar una especie de "atajo" por el que podrían acceder sin ser vistos, eso si no querían lidiar con el guardia de la entrada.

Si entraban por este lugar, una vez dentro, verían a dos niños jugando tranquilamente en la calle, un poco más adelante a una señora que se encontraba tomando té en su patio trasero, el que casualmente daba a la calle separada de la misma por algunas plantas dispuestas en forma de verja, y más adelante verían a un señor paseando a un perro sin ánimos de hacer más nada. Era su decisión a quien abordar y como hacerlo. Hau los seguía de cerca a una distancia prudente que le permitiese camuflarse cuando fuese necesario. ((9 de sigilo))
 

_cassiel_

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- ¿Venas oculares? -Señalé incrédulo. -Insisto, solo es una falsa especulación, no tengo ninguna relación con el clan Hyuga. -Sí, había sido confundido algunas veces, pero mis tutores habían rechazado tajantemente cualquier alusión al clan de los ojos blancos. “Y si así fuera lo habría sabido, no es algo que se pueda pasar por alto.” O eso creía al menos. De igual forma, si lo pensaba bien, mis fortalezas se prestaban para la confusión. Orquestadas por aquellos viejos seniles. “Taijutsu.” A pesar de mi interés por otras ramas de habilidades ninjas, fui forzado a entrenar con estricta disciplina mis habilidades cuerpo a cuerpo. Sin mediar palabra o razón, era una exigencia que no podía evadir. A pesar de que entendía la importancia de las capacidades físicas para un ninja, la exigencia cada año iba en aumento. Demasiado específico, ahora que lo pensaba. “Coincidencias.” No era de creer en ellas. “Divago, habría señales.” Pensé, a la vez que sopesaba la actitud del Chūnin a mi respuesta. No me creía y aquello era evidente. ¿Por qué estaba tan seguro? No lo sabía.

- ¿Qué tan poderoso es el Dōjutsu del clan Hyuga, senior Takeshi? -Consulté con curiosidad. “El byakugan es lo único deseable, pero sus reglas retrogradas y su ostracismo.” Continúe dubitativo, mientras imaginaba la perspectiva de pertenecer a un clan superior. –No. En cambio, sería interesante experimentar con especímenes tan prometedores, ¿qué tan viable será mantener un Dōjutsu al ser trasplantado en otro cuerpo? -No podía negarlo, si así fuera, las posibilidades serían infinitas. Mi sonrisa delataba mi interés.

Nuestro camino prosiguió en silencio, y no iba romper aquella quietud, no tenía ganas. Tenía cosas mejores que pensar, además la Uzumaki se había quedado extrañamente silente, a pasos de lo que consideraba sería una epifanía. “Tan adorable.” Pensé al verla abstraída. Debía aceptar que sin su presencia el recorrido por la villa era tan aburrido. “El coliseo.” Observé a la distancia. Un lugar donde se medían los egos de las personas de mente estrecha. “Debería ir, observar cómo los simios combaten sería una experiencia notable.” La realidad era que combatir en una arena no era lo más recomendable para un asesino, era más apropiada para guerreros de sangre caliente. No los envidiaba, al contrario, prefería mantener mis fortalezas encubiertas.

Al poco andar, el Chūnin nos señaló que prosiguiéramos en silencio. No era extraño, se dirigía hacía lo que parecía un callejón bastante sospechoso. Un cliché para informantes de poca monta. “Este es el mercado negro. Interesante.” Repetía mientras seguía las instrucciones de Takeshi. A decir verdad, el Chūnin podía ser bastante intimidante cuando se lo proponía. Olvidarlo, podría ser un terrible error.

Tras definir un objetivo, el Chūnin que acerco a este sin dudar ni un instante. No era la primera vez que visitaba el lugar o al informante, al parecer. El intercambio de impresiones lo hacía evidente. “Gente desapareciendo. Esto cada vez se pone más interesante.” No entendía porque Takeshi estaba negociando con el sujeto, la idea de tener un informante es que este te temiera más de lo que la codicia le afectara. Un claro error a mi parecer, pero no era de mi incumbencia. “Así que era una invocación.” Lo curioso era lo sutil que era la serpiente, podía pasar desapercibida completamente. Incluso la había confundido con un desvarío. No podía negar que la posibilidad de una mutación genética era lo que esperaba con más ansias, pero no desmerecía en nada el resultado final. “Hubiera ido de un principio por la intimidación.” Pensé, mientras observaba como el temeroso sujeto maldecía su ingenio. Escupiendo más información relevante.

Recopilando, un niño del bulevar había sido raptado en una zona que había presentado casos anteriores de desapariciones. “Un área de clase alta.” Por lo que el secuestrador, sino asesino serial, tenía su área de caza establecida y rondaba por la zona llenando de miedo tanto a los residentes como a las ratas. Deducía que lo siguiente sería ir a la zona afectada y recopilar información de lo sucedido. Lo que corroboró el Chūnin. “¿Salir mejor de lo esperado?” Fue una total perdida de dinero, pero quién era yo para contradecirlo. -Con la poca información que poseo, no entiendo porque el ignoto no es tratado como un asesino serial. Un secuestrador es demasiado soso. Ni que pida dinero a cambio de liberarlos. -Señalé, mientras ponía en orden mis ideas. -Si la población no es alertada, es entendible que nadie le de importancia a un niño desaparecido. Lo que solo pone en más peligro a los residentes y más cuestionamientos a la aldea. No es que me importe, al no darle crédito, han mantenido al ignoto en su área de caza. -Estaba demasiado relajado para ser normal, no tenía ataraxia por nada. -Lo que me llama la atención es la zona que ha elegido, un área residencial de clase alta es demasiado notoria como área de caza para especímenes de experimentación. Hubiera elegido a las ratas y nada de esto estuviera pasando. ¿Por qué lo hará? Lo mueve inconscientemente una clase de resentimiento social o está tan seguro que no lo encontraremos que le da igual que su zona quede expuesta. Tampoco se debe descartar algún tipo de organización. -Finalice, mientras caminábamos rumbo a la siguiente locación.

-Y, ¿qué somos, carnadas o de verdad tenemos que investigar? -Cuestioné sin dudarlo. No me importaba serlo, si mi integridad no estaba en la balanza. No iba a morir en manos de un idiota con un escalpelo. -Te llamas Hau, ¿el nombre lo escogiste o solo lo aceptaste? De tantas opciones posibles. -Molesté a la serpiente, quería comprobar si era fácilmente incitada. -Disculpa mis modales. Eiji tampoco es un nombre interesante, no refleja quién soy en realidad. -Sonreiría a la serpiente, si es que está se alteraba.

-Claro. -Señalé a Hau, antes de seguirla. El Chunin había desaparecido ante mis ojos, pero no le di importancia. Las indicaciones eran claras. Investigar. Perseguir a la serpiente era algo que a ratos se hacía difícil, la facilidad que esta tenía para camuflarse sin ser notada era sorprendente.

La zona residencial estaba resguardada por un guardia, lo que decía mucho de la seguridad del lugar. “Debo entender entonces que el ignoto es un residente más o qué conoce la zona a la perfección.” Hau tenía una manera de evadir al guardia y entrar sin ser notados. No queríamos llamar demasiado la atención, así que seguimos su consejo. Y apenas entrar, observé nuestro entorno inmediato: niños despreocupados jugando, una persona paseando a su perro inservible y una anciana tomando su té matutino. El denominador común de toda la escena, despreocupación. “Soy el filo que se cierne sobre sus gargantas, el liberador de su preciada existencia, no son nada, pero lo serán. Vengan, hagan fila.” Canturreaba, mientras esbozaba una sonrisa.

¿Por dónde empezar? Era mi duda. Descarté a los niños de la ecuación de inmediato, serían los últimos en consultar si no obtuviera nada de los demás presentes. La señora era una buena opción, pero que estuviera tan alejada a la calle, conllevaba un esfuerzo extra para llamar su atención sin que esta se alarmara por nuestra presencia. Quedaba solo una opción. -Hau, puedes hacer que ese perro se intimide al punto de que no piense en ladrar. Mantenlo calmado, el tiempo suficiente. Luego, quiero que hagas que se escape de su dueño, pero debe huir en la dirección de la señora. Confió en ti. Vamos, Mei. -Tomé a la Uzumaki de la mano, fingiendo ser una pareja. Acercándonos hacía el desconocido.

-Disculpa, señor, podría molestarlo. -Exclamé, con una sonrisa amable en mi rostro. Colocando a Mei, levemente delante de mí, tratando de que el enfoque del desconocido sea la bella Uzumaki. -Estoy tratando de recabar información de una persona que se encuentra desaparecida, es el hermano de mi amiga aquí presente. No sabemos más nada de él, solo que se le vio por última vez por este sector. ¿Tendría usted alguna información al respecto? Cualquier información nos serviría. Mi amiga se lo agradecería de corazón. -Finalicé remarcando inocentemente el pecho de la kunoichi. “Son armas que debes aprender a utilizar, Mei.” Era tan divertido molestarla.

Tras el intercambio de cualquier información de parte del desconocido, haría un gesto a Hau. Esperando que está asustara a la mascota e hiciera que escapará en la dirección a la señora, tratando de asustarla. - ¡Señora, cuidado! -Gritaría mientras corría en su dirección. Noqueando al perro; aprovechando antes, claro está, aparentar que era más feroz de lo que era realmente. -Lo tengo, descuide. Disculpe la intromisión. -Exclamé, jadiando. Fingiría estar más cansado de lo que estaba en realidad. -Lamento haberlo noqueado, pero no podía tranquilizarlo. Tuve que prevenir cualquier incidente. -Diría al dueño, entregándole el perro. Disculpándome en el proceso. Debía ganarme la estima de la señora antes de iniciar cualquier conversación, confiaba en que la información que pudiera obtener de la mujer sería mayor a la entregada por el amante de los perros. Era bien sabido de la capacidad de recopilación de una mujer mayor.


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-EXT: Caminar detrás del Chūnin, poniendo atención a su persona y a la sexy Uzumaki. (Rap:+1)
-EXT: Seguir a Hau, entrando en la zona residencial. (Rap:+1)(Sig:+1)
-EXT: Pedir a Hau intimide al perro, para luego asustarlo en dirección a la señora.
-EXT: Correr tras el perro atrapándolo y noqueándolo en el proceso, no sin antes fingir que es más feroz de lo que es. (Rap:+1)
-EXT: Tratar de ganarme la estima de la señora. (Pers: 0)
-EXT: Interrogar al desconocido, procurando que este quede encantado con Mei. (Pers: 0)

Eiji Ryuuji
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Edinson_yondaime

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Mientras caminaban hacia sus destinos Eiji aprovechaba para interrogar al chuunin. Mei por su parte iba bastante callada abstraída en sus propios pensamientos pero, y pese al peligro que podría representar continuar el camino que debían tomar estando en ese estado, al chuunin de tez pálida parecía no importarle para nada su condición. Takeshi se encogió de hombros ante tu insistente negativa de pertenecer al clan de los ojos grisáceos. - Es.. cuanto menos... peculiar. He visto usarlo de cerca, su capacidad de visión aumentada le proporciona a su usuario el poder de ver distancia lejanas y a través de objetos, incluso personas, tanto así que permite examinar el cuerpo de manera minuciosa con solo mirarlo. Los Hyuuga usan eso en su estilo de combate. Si, he visto como Hyoru lo usa seguido, igual que Zuko. - Dijo el chuunin refiriéndose a dos shinobis que probablemente desconocías. Uno de ellos ya lo había mencionado anteriormente, puede que tuviese un vínculo con él o que de alguna forma lo frecuentase más.

Takeshi sonrió y se mojo los labios con su lengua como había hecho antes, tu pregunta realmente había captado su atención. - Es una pregunta interesante. He leído solo reportes del pasado al respecto de ninjas que lo lograron con éxito, pero es algo que pretendo investigar a fondo más adelante. Espero y podamos obtener la respuesta de primera mano muy pronto. - Claro que eso significaría poder obtener un espécimen, vivo o muerto, que de manera voluntaria o no ofreciese su preciado Doujutsu, aunque ese minúsculo detalle no parecía importarle a Takeshi.

Antes de separarse hubo una pequeña conversación. Si algo había notado Takeshi era que el estudiante era bastante perspicaz y, aunque sus habilidades aun no habían madurado, era cierto que su ingenio, en estos momentos, era su mejor arma. - Estás en lo cierto, la verdad es que la aldea no quiere admitir que no ha podido detenerlo. No es un asesino porque, normalmente, sus víctimas vuelven sanas y salvas, ésta es la primera vez que han muerto, es por eso que me han llamado a mi para la misión. - Dijo, tratando de ordenar la información hasta el momento. - Todavía no tenemos certeza que sea el mismo aunque, a juzgar por las palabras del informante, es lo más probable. Siempre tiene una razón para experimentar con alguien, pero te equivocas, ha raptado a alguien de clase baja, solo que casualmente estaba por estos lugares. La razón es lo que debemos descubrir para finalmente desenmascararlo.

Una vez con Hau se dispusieron a entrar, no sin antes intercambiar un par de palabras. - Essso teníasss que preguntarssselo a Takeshi-sssama. - Dijo, ante la interrogante de si debían investigar o no. - La gran ssserpiente matriarca nosss nombre cuando nasssemosss. - Dijo, se mostraba serena, poco a poco entendías que había una razón clara del porque Takeshi los había dejado a su cargo. - No entiendo lo que quieresss desssir humano. Mejor sssigamosss. - Si algo dejaba claro la serpiente era que no sentía especial empatia por su especie así que la relación con Takeshi debía formarse a través de otro vínculo. ¿Intimidación quizá?

Se adentraron en el lugar, observando todo el ambiente y las situaciones que podían darse ante cualquier acción que tomaran. Eiji, actualmente el aparente líder de entre los dos estudiantes, se dispuso a dar un orden de acción, incitando también a la serpiente a actuar. - ¿Essstásss dándome órdenesss? - Sin embargo miró unos momentos al estudiante y mientras sacaba la lengua probablemente recordó que Takeshi la había dejado para eso, intimidar. - Bien, vayan. - Dijo Hau mientras comenzó a arrastrarse en dirección hacia aquel hombre y su perro. Desde lejos poco podían ver pero a simple vista lo que se veía era que el señor, distraído, no notaba que su perro miraba fijo al horizonte, aparentemente a la nada. Poco a poco sus ojos se fueron empequeñeciendo de temor mientras sus patas delanteras comenzaban a temblar.

- Oh hola. No, para nada sería una molestia, tranquilo. - Dijo, su mirada no se apartaba del cuerpo de Mei. Su perro, por su parte, advirtió su presencia, sin embargo, seguía ensimismado observando hacia el horizonte. - Oh, pobre chica. Y su hermano claro, pobre de su hermano también. A ver, déjame pensar. - El sujeto sobaba su mentón, como si estuviese recordando algo, pero de reojo seguía mirando a la chica. - Pues ahora que lo dices vi a un niño que estaba merodeando por las afueras de la verja hace dos días, no sabría decirte que fue de él. ¿No sería ese tu preciado hermano? - El hombre parecía hacerle señas con los ojos a la chica, aunque rápidamente cayo en cuenta de la asociación de los sucesos. - Espera, ese niño si mal no recuerdo venía del bulevar. A ustedes nunca los había visto por aquí. ¿También vienen de allá? - Extrañamente el viejo ahora parecía un poco enojado, pero fue precisamente ese el momento en el que, de un solo y rápido tirón, el perro se soltó de su despreocupado dueño. - Espera. ¿A donde vas estúpido perro?

Eiji ejecutó su plan pero había un factor que no había calculado, la fuerza de un perro asustado. Era cierto que el can estaba intimidado por la serpiente, pero el estudiante no poseía la misma presencia y, aunque fácilmente pudo igualar su velocidad, cuando se abalanzó recibió de lleno un zarpazo por parte del perro con la intención de que lo dejara tranquilo. ((-10pv)) Posterior a eso el can se detuvo y comenzó a gruñirle a Eiji, de su accionar dependía si comenzaría una batalla contra el can o si lo dejaría escapar. De reojo podría ver a Hau, a la expectativa escondida en un matorral aunque era casi imposible hacerle una seña sin que lo vieran el resto de personas presentes. La mujer había dejado de tomar té y veía expectante la escena. El sujeto dueño del can y Mei se acercaban corriendo hacia ustedes.
 

_cassiel_

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“Jajaja, este perro es más útil que su estúpido dueño. JAJAJAJAJA.” Es curioso lo que ocurría con los planes, jamás salían a la perfección. De igual forma, se debía seguir aspirando a esta cualidad tan esquiva. Hacerlo era la única manera de mantener las variables al mínimo. Como ejemplo, no había considerado la personalidad del can o el grado de intimidación que Hau podría tener en este. Este factor derivo en la violencia con que fui embestido; resultando, en esta oportunidad, ser más una grata sorpresa, que solo aportaba a la situación que trataba de orquestar, que un problema. Pero no siempre sería así, por lo que el deber de un ninja era recopilar la mayor cantidad posible de información antes de ejecutar cualquier tipo de plan. “La suerte solo favorece a una mente preparada.” Si eras de las personas que creían en ella, claro está.

- ¡No se acerque! Puede ser peligroso. -Grité a la señora, manteniendo el papel de buen samaritano. Las heridas eran menores, no me preocupaba por ellas, solo eran matices en una actuación que a ratos me enorgullecía y me divertía a partes iguales.

¿Qué hacer con el perro? Esa era el dilema. No quería tener que gastar demasiada energía en una confrontación irrelevante. Debería eliminarlo, sin duda, pero lo dejaría vivir para seguir oliendo los traseros de sus congéneres. “Perro con suerte.” Merecía ser el alimento de la escurridiza serpiente, pero se había ganado el favor de vivir un día más. Otro problema sería la actitud que podía tener su amo, había quedado expuesto el evidente desagrado que presentaba ante la alusión de que fuéramos parte de otra clase social. Tanto así, que su irritación superara incluso a la excitación de estar en presencia de los atributos de la encantadora Uzumaki. Dudaba que se mostrara disgustado porque su mascota me hubiera atacado o considerar siquiera disculparse por el hecho, posiblemente humillarnos y ponernos al descubierto sería la forma de encubrir su propia vergüenza.

-Este perro ha perdido la cabeza. Es un peligro público. -Señalaba mientras observaba como su amo se acercaba junto a Mei. -Usted, pronto, lléveselo antes de que ataque a otra persona. Señora, ¿se encuentra bien? -Dije acercándome a la dama. Aprovecharía la situación para acercarme a ella, sin dar tiempo al susodicho amo del can de dar cualquier explicación o reunirse con la señora. Las heridas recibidas y la preocupación serían la carta que jugaría para ganar el aprecio de la mujer. Entrando en sus dominios con el pretexto de interponerme entre ella y cualquier posible ataque del perro rabioso. -Espero disculpe nuestra intromisión, pero como puede ver, es un perro muy violento. No me gustaría que le sucediera cualquier infortunio. -Hice una señal a Mei para que se acercara y alejara del hombre.

Una vez el hombre se haya alejado, retomaría mi investigación. - ¡Por Dios! Que grosero he sido, no nos hemos presentado. Me llamo Takeshi, mi compañera Hiroka, hemos sido encargados por la aldea de investigar la supuesta intromisión de un menor del bulevar en esta zona residencial, importunando así a sus distinguidos habitantes. Le importaría ayudarnos con cualquier información que pueda manejar. -Decidí cambiar nuestros papeles, tomando de referencia la actitud del hombre. Consideraba que sería una opinión generalizada. Las personas de mente estrecha tendían a reunirse entre sí. -Claro, toda información dada, será totalmente confidencial. No se preocupe. -Finalicé, esperando con esto aplacar cualquier duda. Dando el paso incluso a compartir uno que otro chisme.


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-EXT: Detener al perro, manteniendo la distancia, para luego retroceder hasta llegar junto a la señora. (Rap:+1)(Sig:+1)
-EXT: Fingir preocupación y dolor ante el ataque del perro. Manteniendo mi papel en todo momento.
-EXT: No dejar que el hombre explique la situación, manteniendo la atención de la señora en mí.
-EXT: Tratar de ganarme la estima de la señora. (Pers: 0)
-EXT: Llamar a Mei, a mi lado.

Eiji Ryuuji
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Edinson_yondaime

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Ante tus palabras, que de alguna manera denotaban seguridad y serenidad pese a lo acontecido, la señora se mostró más tranquila pero en su rostro había cierto aire de indignación por lo sucedido. Una vez lograste controlar al can, que parecía dubitativo sobre que hacer y podías notar como miraba atentamente a Hau a la distancia, o el lugar donde debía estar, a ti y a su dueño por igual, alternando al cabeza entre el trío. Una vez que se acercó su dueño trataste de usar tu táctica aunque estaba claro que aquel señor tenía cierto desprecio por lo que consideraba de baja clase. El perro, decidido a protegerse, salió corriendo a los brazos de su amo. - Nunca lo había visto así, de seguro está asustado de la presencia de us... - Ya cállate Eugenio, mejor ve a darle de comer a ese perro que por poco me causó un ataque al corazón. - La mujer, pasada de peso pero con ropajes muy finos, parecía agradecer tu acto de valentía de interponerse entre ella y el can.

- Jo jo jo. Que jovencito tan peculiar. Gracias, pero lo cierto es que no necesito protección. - Palabras un tanto osadas para alguien cuya contextura te hacía dudar de que pudiese correr siquiera. Mei se alejó del señor, el cual se fue sin poder refutar nada con su can. Si te detenías a ver a tu alrededor podrías ver a la serpiente arrastrándose entre la maleza y los arbustos, en un claro movimiento de hacerse visible para que la vieran, antes de camuflarse de nuevo. - Vaya, ese es un nombre común, no hace mucho me visitó alguien con ese nombre. - Dijo la señora, tratando de recordar quien era. - Pero estoy seguro que no se parecía mucho a ti. - Si hablaban de la misma persona, era clara la diferencia.

Cuando pronunciaste la razón por la que se encontraban allí la mujer dejó salir una sonrisa que, para aquellos más perceptivos, podría verse como una sonrisa nerviosa ((1 en percepción)). - Que considerada la aldea, pues si, se sobre eso, fue hace dos días. Recuerdo que era el amigo de la hija de la familia Kurotsuchi, al final de la calle, si quieren pueden ir a preguntarles directamente. Ese chico siempre estaba por los alrededores de su casa. - Si miraban la calle, tranquila y sin transeúntes, verían al final que la calle terminaba en una pared que poseía un pequeño callejón. - Luego de ese callejón está su casa, siempre han querido estar alejados de nosotros, no lo entiendo.

La mujer mostraba una sonrisa, parecía complacida de que ellos tuviesen esa distancia con el resto. Si decidían ir a investigar, luego de seguir o no interrogando a la señora, se dirigirían hacia el lugar indicado. Hau seguía expectante, a la distancia, de lo que harían, hablarle de alguna forma podría revelar su posición, aunque era decisión de ustedes si hacerlo o no. Nada más entrar al callejón podía verse al terminar una casa mucho más grande que el resto que habían visto, se notaba eran una familia poderosa. No había forma de llegar sin atravesar el callejón, callejón que casi inmediatamente luego de que entraran en él vio su salida obstruida por dos figuras poco convencionales dado el lugar en el que estaban.

- ¿A donde se dirigen? - Dijo uno de ellos. - Da igual, no pueden pasar más de aquí. - Uno de ellos tenía un bate en la mano, otro una especie de tubo de metal. Si intentaban regresar verían el inicio el callejón obstruido de igual manera por más de estos sujetos, eran cuatro en total. - Creo que será mejor que nos acompañen sin chistar niños. - La situación se había tornado un poco complicada casi que de repente, aunque ello podría significar muchas cosas y llevarlos a varias conclusiones. ¿Qué cartas le quedarían a los jóvenes por jugar? ¿Qué podrían hacer para poder salir de aquella situación?

 

_cassiel_

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“Claro, claro, que gorda más agradable.” Los comentarios de la gorda agradable eran irrisorios, su contextura hacía dudar que pudiera siquiera librarse del colesterol, menos de un perro aterrorizado y violento, pero quién era yo para dudar de sus habilidades. “No puedo solo discriminarla por su deteriorado estado físico.” Existían precedentes donde las capacidades del cuerpo no tenían relación con la contextura del mismo, el clan Akimichi por ejemplo, sus calorías eran su mejor baza. De igual forma. “Dudo que sea parte de aquel clan.” Era demasiado delgada para sus estándares.

Mi rostro era un fiel contraste de mis pensamientos, seguía adornado por una sonrisa amistosa, intentando verme confiable al igual que amigable. Ocultando los sinsentidos que rondaban por mi mente. - ¿De verdad? Si es así, puede que tenga razón. Creo que Takeshi se ha vuelto de moda últimamente. -Señalé siguiéndole el cuento. -No seré el único con ese nombre, pero al menos espero ser él más agradable. O el anterior, ¿fue tanto más que su servidor? -Bromeé, colocando mi mano derecha en mi pecho.

Lo veía venir, ya me resultaba extraño que la amistad de dos personas fuera suficiente motivación para que un joven viniera hasta este lugar voluntariamente, donde solo encontraría repudió y discriminación. Caso diferente era la sutil certeza de un romance prohibido. “Pobre familia Kurotsuchi.” Pensé divertido. Era tan fácil blandir la premisa de un secuestro orquestado por la propia familia, en un intento de separar el amor nacido en la adversidad. “Tan puro, inocente y empalagoso.” La cursilería era hasta dañina en esos niveles. “Y tan estúpido.” No entendía porque se perdía la capacidad de racionalizar cuando se estaba, supuestamente, enamorado. -Claro, hablaremos con la familia, pero en su debido tiempo. -Dije. -No es difícil deducir que no son muy queridos por la comunidad. Sabe alguna posible razón del aislamiento voluntario por parte de la familia Kurotsuchi. -Continúe entablando un diálogo. No sería correcto que solo un par de palabras bastaran, yo quería ahondar en los “se dice por ahí”. Era lo medular en una investigación, “cuando el río suena, es porque piedras trae”. Los rumores normalmente escondían fundamentos detrás. Igualmente, tampoco había pasado por alto su risa nerviosa, incomoda, por esto mismo quería seguir incomodándola con el tema. Observando su comportamiento.

-Entre nosotros, ¿qué tan disgustado siente que se encontraba la familia con la interacción de su hija con el joven? -Dije en voz baja, acercándome a la señora. - ¿tanto como para hacerlo desaparecer? -Concluí, esperando una reacción o que compartiera algún detalle menor que pudiera haber escuchado.

Luego de despedirnos amablemente, nos dirigiríamos hacía el callejón señalado junto a Mei. Había visto de reojo como Hau se mostraba para volver a desaparecer tiempo atrás, claro indicio de que estaba pendiente de nuestro actuar. Lo que era un aviso por su parte y una muestra de lo confiable que era. -No creo te hayas enojado por haberte usado como carnada, no Mei. Tan solo son formas de explotar todo tu potencial. -Bromeé con la Uzumaki, que seguía tan silenciosa como lo había estado previamente. -No te parece conveniente que las pistas apunten hacía un solo lugar. -Era como si alguien hubiera anticipado que se culparía a la familia Kurotsuchi, perdiendo tiempo investigando como lo obvio, nunca lo fue. “Habrá elegido al chico por esto mismo.” Nadie lo echaría de menos, en primer lugar. Y cuando lo hicieran, el culpable más evidente sería la familia de la novia. “Muy conveniente.” Elucubraba, mientras nuestros pasos nos habían acercado al callejón.

Una vez ingresado, se podía apreciar toda la majestuosidad y la influencia de la susodicha familia, reflejada en la grandeza de su mansión. Tan distinta a las demás edificaciones de sus alrededores. -No creo venir vestido para la ocasión. Tú, por lo demás, estás muy bien. -Señalé a la Mei. Mi traje era el mismo de siempre, raído y remendado. En un ambiente diferente, podría pasar inadvertido, pero dudaba que mi papel de investigador fuera tomado en cuenta por la familia vistiendo así. “Qué lío.” Era alto y guapo, lo sabía, me había apoyado en esto para engatusar y engañar a las personas, pero en este ambiente, era como un pez fuera del agua. “Necesito dinero, no puedo seguir con lo mismo de siempre.” Me lamentaba. Y mientras lo hacía, dos siluetas salidas de la nada nos cortaban el paso de manera amenazante.

“Matones en este lugar, que anticlimático.” Pensaba sin inmutarme. No sentía presión o temor por su llegada, solo curiosidad por la razón del porqué estaban resguardando el lugar e impidiendo el paso. -Claro, nos rendimos. No queremos problemas. -Dije sonriendo, mientras levantaba mis brazos al aire para reafirmar mis intenciones. “Hau, mi serpiente preferida, tan bella, tan confiable.” Tarareaba en mi mente. No quería que actuara, no aun al menos, quería saber donde querían llevarnos. Y sus razones. - ¿alguna razón en especial a la que pueda atribuirle el por qué nos estorban el paso? -Cuestioné, mientras observaba a sus secuaces a nuestra espalda. -Y la retirada. -Seguí sonriendo, ya se estaba volviendo costumbre. No era bueno para sonreír, en el pasado, cosa que había cambiado en el presente. Incluso había matices en mis sonrisas, me volvía todo un experto. Pero a pesar de ello, siempre carecían de algo. Empatía. “Será la mafia local.” O unos gamberros contratados.


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-EXT: Seguir cuestionando a la señora. Observando y analizando su comportamiento. (Perc:+1)
-EXT: Mantenerme atento a Hau. (Perc:+1)
-EXT: Seguir hasta el callejón, con dirección a la mansión de la familia Kurotsuchi. (Rap:+1)
-EXT: Mantenerme atento a cualquier indicio de violencia de parte de los matones. (Perc:+1)
-EXT: Fingir rendirme para cuestionar a los matones. (Pers: 0)(Perc:+1)(Sig:+1)

Eiji Ryuuji
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Edinson_yondaime

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Eiji hacía gala de un carisma sin igual, y una elocuencia sin igual para persuadir a la gente, pese a que el tono de su voz no sonara tan confiada como él pretendía que sonase ((Presencia 0)). Por ello el intento del joven estudiante de querer indagar más en las razones de la distribución espacial de las familias dentro del recinto fue evadido sin ningún problema por la señora, esquivando la mirada y riéndose mientras se tapaba tímidamente la boca de manera graciosa. - Nada por lo que debas preocuparte querido. - Sin embargo la curiosidad del joven siguió en aumento, y fue cuando la señora arqueó una ceja, como si comenzara a sospechar del dúo de estudiantes.

La señora se sorprendió por tales palabras y comenzó a negar con la cabeza eufóricamente. - ¿Pero qué dices muchacho? Esa noble familia nunca podría hacer algo como eso. No se deben bromear con esos temas. Vaya. - Un simple giro de su muñeca le hizo darse cuenta, en la pieza de joyería que ostentaba en su brazo, de la hora que era. - Debo retirarme tengo cosas que hacer. No se metan en problemas queridos, hay mucha gente mala en la calle. - Dijo, tratándolos como niños antes de retirarse al interior de su casa. Parecía estar susurrando algo mientras caminaba pero, debido a la distancia, esto era totalmente inaudible para ustedes.

La caminata hacia el que era ahora su nuevo objetivo era tranquila, Mei parecía abstracta todavía en sus pensamientos, algo la había impresionado de más, no podías saber si era la actitud del cuunin, lo que hacía, tu actitud o lo acontecido con el can, no podías estar seguro. Fueron emboscados casi al instante y, en un movimiento inteligente, se rindieron sin oponer resistencia. Era cierto, los matones no esperaban un movimiento así, esperaban resistencia, pero no paso demasiado tiempo hasta que se recuperaran del desconcierto. Poco a poco se fueron acercando, no parecían sentirse intimidados por Eiji, no debían, eran más numerosos y este parecía rendirse, lo que no contaba el gennin era que se vieran atraídos por la Uzumaki.

El que parecía ser el líder, cosa que podías asumir simplemente porque era el que daba un paso al frente para responder a tus preguntas. - Han estado preguntando cosas que no nos conviene que se pregunten. - Dijo, mientras ladeaba de lado a lado su arma. - No podemos dejarlos ir, al menos no tan pronto, primero podemos divertirnos. - En ese momento uno de los hombres agarró a Mei por ambos brazos, imposibilitando su movimiento y teniéndola a su merced. - Aunque me da curiosidad. ¿Quién los envía a este lugar y por qué? - Podías ver a la lejanía a Hau, parecía dispuesta a actuar, pero ni ella era suficiente para la situación.

Aquel que sujetaba a Mei sacó una navaja y comenzó a rozar la piel de la chica con ella, no lo suficientemente fuerte como para hacerle un corte, pero si se veía la presión contra su piel. - ¿Y bien? - Era algo inusual que estuvieses en tu posición, donde la seguridad de una compañera dependiera de ti, de ti, alguien que carecía de empatía por la vida humana. Lo cierto era que debías decidir que hacer, y de tu siguiente movimiento podría depender muchas cosas.
 

_cassiel_

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Mi actuar los había confundido y su desconcierto era fácilmente apreciable en sus rostros. ¿Qué esperaban? Una confrontación sin mediar palabra. No era mi estilo. Lo principal era siempre descubrir sus razones, la lógica tras su motivación. La trama de la historia que necesitas develar.

Y había dado con la primera pista concreta. Los matones habían venido especialmente por nosotros, sus primeras palabras habían sido reveladoras. “Cosas que no se deben indagar” -No se dé qué hablas. Explícate. -Dije bajando los brazos aparentando inquietud. Me sorprendía lo rápido que habían dado con nosotros y de forma tan decisiva. “Hemos hablado solo con dos personas.” ¿qué había sido primero, el huevo o la gallina? Una cuestión un tanto irrelevante, ya que no había una respuesta apropiada o correcta. Uno de los dos o ambos. Lo cierto era que el tema del secuestro no era apreciado y no querían a nadie que ahondara en el asunto. De igual forma, la actitud de ambos interrogados era extraña, ninguno quería seguir aportando detalles de la situación. ¿Sería un secreto a voces? Una artimaña en conjunto. La respuesta estaría en la información que manejaran estas encantadoras personas.

“No esperaba una reacción tan inmediata, pensé que tardarían más en ir contra nosotros.” Lo bueno de esto es que no tenía que seguir perdiendo el tiempo, las pistas habían venido a mí voluntariamente.

Los matones se comportaron como tales, fueron directo a la acción y Mei fue el objeto más deseado. “Hubiera ido por lo mismo.” No era extraño que sucediese, sus atributos eran tanto una bendición como una maldición. Nadie era inmune a ellos y en los bajos fondos se tenía menos voluntad en refrenar aquellos impulsos. Lo que no conocían era su habilidad, las cadenas mostradas en la graduación se movían a voluntad independiente de que esta estuviera imposibilitada de moverse. Y eso sería un grave error en su contra, pero la Uzumaki no era la de siempre desde que salimos de la morgue. En otro momento, odiaría ser salvada, tal princesa, pero en esta ocasión seguía abstraída de la realidad.

- ¡Oh! me amenazan, que interesante. -Dije de forma irónica, cambiando de actitud. -Claro, son cuatro, abusar en número está en el manual del buen matón. -Me burlaba de ellos con desdén. -E ir por la chica es un clásico. ¿Lo suyo es misoginia o machismo tradicional? No lo entiendo. -Quería incitarlos, socavar su paciencia provocando una reacción impulsiva. Debían enfocarse en mí, olvidando sus alrededores y la cercanía de Hau. Quería que la serpiente se moviera a voluntad, sin ser notada. Aprovechando el momento exacto para eliminar al menos a uno de ellos en la clandestinidad. ¿Podría lograrlo? No aún. Todavía faltaba algo y aquello se hallaba en mi riñonera.

-No quiero, la verdad, me repugna tener que negociar con la escoria de la sociedad. -Dije esbozando una sonrisa, a la vez que, de un rápido movimiento de mis dedos de mi mano derecha, sacaba la única bomba de humo que tenía en mi inventario. Ocultaba mi proceder, manteniendo la atención de todos enfocada en el movimiento de mi mano izquierda mientras hablaba. -Esto solo deja una opción, no creen. Cortarnos hasta morir, regar nuestras vísceras por el suelo, impregnar este callejón del aroma sutil del hierro de nuestra sangre y la, no tan sutil, fragancia a descomposición y deposiciones. Muy INTERESANTE. JajajaJAJAJA. -Mi risa fue el preludio de la locura. Había lanzado la bomba de humo en medio de todos los presentes, ocultándome en ella, dejando que el eco fuera el acompañamiento perfecto de esta escena bizarra. Todo era tan divertido. Contaba con que mi actuar dejara tan perplejos a los matones como mi rendición temprana, y junto con la bomba de humo, sería el escenario perfecto para que Hau actuara. Aprovechándose de esos segundos de renovada incertidumbre.

Me movería al instante, cobijado en la pantalla violeta, iría por el matón que tenía a Mei. Lo atacaría por su costado, con una potente patada en las costillas, seguido por un golpe de codo a su barbilla y rematando con otra patada en el mismo sector, procurando enfocar el daño en esa área. “Hōka Ranbu.” Era la única secuencia de Taijutsu que manejaba a la perfección.

Una vez el matón fuera separado de Mei, la tomaría por el brazo y la arrastraría hasta los limites de la bomba de humo, lanzando los makibishis tras nuestro en caso de que alguno nos siguiera guiados por el ruido. Había que aprovechar la cobertura del humo, para ocultar aquellas útiles púas. Una vez replegados, esperaría a que el humo revelara la situación. “Necesito solo a uno.” ¿Podría ser esta la primera vez que ocuparía mi reciente aprendido bisturí en algo que aun seguía vivo? La perspectiva me hacía sonreír.

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-EXT: Enfocar la atención de los matones en mi mano izquierda al hablar, mientras que con la derecha saco la bomba de humo. (Rap:+1)(Sig:+2)
-EXT: Esconderme en el humo y acercarme hacía el matón que tiene a Mei. Para luego retirarnos hacía los limites de la bomba. (Rap:+1)(Sig:+2)
-ATK: Hōka Ranbu [ATK][FIS] (Daño: 20)
La técnica es básicamente un bombardeo de ataques físicos. El usuario primero ataca al oponente con una patada, que es inmediatamente seguido por un golpe y otra patada
-EXT: Lanzar bomba de humo en medio de los matones. (Rap:+1)(Sig:+2)
-EXT: Lanzar makibishis detrás nuestro, ocultos por la bomba de humo. (Sig:+2)

Eiji Ryuuji
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Edinson_yondaime

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- No tengo porque hacerlo. - Dijo el líder mientras ladeaba su bate de lado a lado con confianza.. Sus esbirros, sin embargo, parecían un poco menos pacientes y con menos confianza. - ¿Cuál manual? ¿Hay un manual jefe? - El jefe solo miraba al sujeto, que era el posicionado a su lado, con bastante molestia. - Claro que no. Cállate. - Le dijo, volviendo nuevamente su atención hacia ti. Seguía usando tu mejor baza tu discurso, sabiendo que la situación no parecía ser la más favorable. - Machismo tradicional. ¿Cierto jefe? ¿No? ¿Jefe? - Solo cállate, por favor. - Veías que las intenciones del sujeto era agredir a su propio compañero pero tuvo que usar mucho control de sus emociones para no hacerlo.

Tus acciones fueron hechas, aunque lo que no sabías es que eran previsibles, al menos para el líder de los matones, que no se tragaba tu fachada. - Atentos. - Dijo, al parecer ya sus hombres sabían lo que hacer. Sin embargo, uno de ellos soltó un grito ahogado. Cuando lo lograste ver pudiste como Hau lo había atacado, dejándolo inconsciente en el acto, ayudada por tu bomba de humo, para luego volver a esconderse. Esto impresionó demasiado al que tenía capturado a Mei que, ante su dudar, clavó el cuchillo en el lateral de la chica antes de que pudieras llegar a él y atacarlo. Conectaste tu combo, causándole algunos golpes fuertes, pero nada serio de momento, pues había intentando cubrirse con sus brazos, amortiguando el impacto de tu ataque.

Posterior a eso un viento fuerte disipó la nube de humo. Esto había sido causado por el líder de los matones, el cual había causado una ráfaga al mover rápidamente su bate de lado a lado. - Eso fue valiente chico, te lo reconozco, pero si sigues así tu amiga va a morir. - Dijo, señalando a una Mei en el suelo con un corte en su abdomen, corte del que salía un líquido carmesí con un olor característico que conocías. Tenías a uno de los matones por el brazo, sin embargo veías que tu fuerza se equiparaba a la suya, por lo que arrastrarlo no era tan fácil.

Aquel que había hablado anteriormente desvelando que era un idiota se disponía a atacar, pero fue detenido por el líder con su mano. - No es necesario, El nos dirá lo que necesitamos, eso si no quiere ver morir a su compañera. Nosotros tenemos todo el tiempo del mundo, pero ella no. - Diji aquel sujeto, que parecía divertirse con la escena. Hau aún seguía oculta. Lo cierto era que tenías la escena a tu favor, pero solo para ti, podías huir o manejar la situación pero eso significaba dejar desangrar a tu compañera a la cual podías o no tenerle afecto, pero debías recordar también que estabas siendo supervisado, de alguna manera, por la serpiente y el chuunin pálido, chuunin al cual podrías intentar contactar por medio de la serpiente, así eso significara desvelar su posición y presencia.
 

_cassiel_

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No todo salió como lo esperaba. En primer lugar, Mei no reaccionó a pesar del peligro y eso me extrañaba demasiado. Era una mujer que no le gustaba depender de los demás y no permitiría que un hombre la tomara de rehén, sin embargo, ahí estaba, tirada en el suelo con un corte en su abdomen. “Tuvo suerte, yo le habría abierto la garganta.” En segundo lugar, mi nivel. Era demasiado bajo, incluso para encargarme de algunos matones comunes. Y era lo que más me molestaba. Mi ataque había dado, pero se encontró con una inusitada férrea defensa por parte del matón de turno. Podría con él, claro, pero me tomaría tiempo, del cual carecía.

De igual forma, no todo había sido un completo desastre. Había creado las condiciones perfectas para que Hau actuara y la serpiente no me había defraudado. Eliminando a uno de ellos, sin revelar siquiera por completo su existencia. Lo que esperaba creara una sombra en la mente del jefe del grupo.

No tenía tiempo para seguir dudando, si quería tener oportunidad debía encargarme del que tenía en frente o dejarlo tan malherido que no pudiera moverse con normalidad. Fuera de combate, como se diría burdamente. Así que, aprovechando nuestra cercanía, fingiría una patada a su rostro con la intención que este volviera a usar sus brazos para defenderse, obstaculizando su vista y perdiendo mi posición por unos segundos. Ventana de tiempo que esperaba fuera suficiente para ir por su tobillo, específicamente el Talón de Aquiles de su pierna dominante, cortándolo con mi bisturí. “No puedo perder la oportunidad.” Me decía convencido, quería ser testigo de su efectividad. Una vez acabado, retomaría la calma.

-Entiendo, para ser matón hay que ser desconfiado y siendo el que piensa del grupo, debes serlo aún más. Y claro, para ser el matón alfa debes tener cierto nivel en combate. Debo elogiar tu manejo del bate, por lo demás. -Dije tras terminar mi ofensiva, acercándome a la Uzumaki herida. Esperaba que mi actuar fuera una respuesta apropiada al comentario de valentía por parte del jefe - ¡Oh! Mei, no se supone que no seríamos una carga para el otro. -No estaba preocupado por ella, obtenía lo que cosechaba, si debía estar al borde de la muerte para entenderlo, que así fuera. La muerte era aceptable en la vida de un ninja. -No te equivoques, pones demasiada confianza en mí o en la importancia que tiene para mí. -Respondí al matón con una sonrisa despreocupada en el rostro. -Ustedes deberían estar más preocupados por ella que yo. Ni siquiera saben a quién mataron o a qué clan pertenecía. Incluso así te ves tan bella, Mei. Te recordaré por siempre. -Dije de tal manera, tratando de sembrar la duda. -Esta bien que no me crean, pero no menosprecien la influencia de un clan de renombre y su implacable venganza. -Perdía demasiada sangre y el olor comenzaba a filtrarse por mi nariz. “Que aroma, ¿tu sabor será tan dulce cómo tú?” Lo dudaba. Unté mis dedos en su sangre y luego los llevé a mi boca, revelando mi incertidumbre. -No, no sabe a ti. No eres tú. -El poco afecto que tenía, se había ido.

-Hau, informa de la situación. No se puede negar la realidad, no podemos contra ellos. -Dije en voz alta, sin revelar la posición de la serpiente. -O ellos impedir que informemos de su impasse. Tampoco pueden negar lo que saben y ocultan. -Eran pistas que podrían revelar el misterio de lo sucedido con el chico. -Ya que no quieren cooperar, recogeremos sus cadáveres cuando el clan Uzumaki se entere de lo que han hecho. -Otra treta para confundirlos, el líder del grupo debía poder atar cabos y entender que había una tercera persona escondida. Y aunque estuviera mintiendo o no, estaban en una situación peor que yo. La fuerza de un clan no era algo a menospreciar.

PV: 140/150
CH: 95/100
PA: 6/6

-EXT: Finta [EXT] (Solo cuerpo a cuerpo) (Reducción en la próxima defensa de enemigo: 10% por cada nivel de {[sigilo + rapidez]/2} sobre el nivel de percepción del enemigo).
El usuario mediante ágiles y sutiles movimientos antes de cada ataque busca confundir a rival para hacer menos eficiente su defensa.
(Rap:+1)(Sig:+2)
-EXT: Concadenar el anterior ataque con el siguiente, adaptándome a su defensa. (Rap:+1)(Sig:+2)
-ATK: Chakra Enjintou [ATK][ELM] (Daño: 15. Coste: 5ch.)
El chakra de tus manos se asemeja a bisturís que cortan con precisión al golpear.
Sellos: Tigre → Caballo → Liebre → Rata → Perro
(Rap:+1)(Sig:+2)
-EXT: Tratar de sembrar la intriga entre sus filas, pidiendo a Hau que informe a su maestro. Sin revelar su posición.
-EXT: Probar la sangre de Mei, sin dar la espalda a los matones ni perderlos de vista.

Eiji Ryuuji
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140/150
CH: 95-5 = 90/100
PA: 6 - 6 = 0/6
 
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Edinson_yondaime

Master Crónicas
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Decidiste manejar la situación por ti mismo, sin importarte el bienestar de Mei. Hiciste una finta muy acertada para lograr conectar tu ataque. Nada más asestar tu golpe sentiste que el bisturí de chakra cortaba aquella fina carne y rasgaba casi por completo los tendones de la zona, causando que el sujeto cayera de bruces y comenzara a balbucear gritando de dolor. Tu mirada y atención entonces se fijó en el líder del grupo, el que portaba el bat. No parecía reaccionar a tus palabras, ni siquiera cuando nombraste a Hau, estaba muy seguro de sí mismo. - Ningún clan tiene más influencia que la señora K... - Cállate ya.

La conversación fue un poco interesante y, para tu sorpresa, Hau salió de su escondite y se posicionó junto a Mei. Claramente adoptaba una postura hostil hacia los matones, pero no se movió. Repentinamente Mei se levantó como si nada mientras su herida comenzaba a regenerarse por si sola. - Gracias, era lo que necesitaba. - Dijo, aunque no sabías a que se refería. Si voz, poco a poco, comenzaba a cambiar. - ¿Pero qué...? Deberías estar muerta. - Comenzó a caminar lentamente hacia el sujeto, que rápidamente se dispuso a golpearla en la cabeza con su bat. El golpe conectó, desviando su cuello y quebrándolo, parecía que esta vez la chica si había perecido. - Ja ja ja. Eso te pasa por hablar mucho. Esta vez, quédate muerta. - Jefe, espere.

La quijada de Mei se desencajó, más de lo normal, y de repente una mano se asomó de su cavidad bucal, una mano pálida que se aferró a uno de sus maxilares y lo usó para poder impulsarse y salir completamente del cuerpo de la chica. Era Takeshi. - Bueno, ese disfraz me sirvió después de todo. - Dijo, mientras estiraba sus extremidades. - Oye tú. - Silencio. - Con un movimiento de su mano dos serpientes de gran tamaño salieron e inmovilizaron al líder del grupo, que no pudo hacer más que estar a merced de las fauces de las ofidios que lo aprisionaban.

Takeshi te miró un momento, señalando con su cabeza al matón restante. - ¿Y bien? Todo tuyo. ¿Qué harás? - Dijo, mientras comenzaba a caminar hacia Hau y comenzaba a acariciarla. - Lo hiciste bien, como siempre. - Decía, se notaba el amor que le tenía a sus invocaciones. Pese a esto miraba expectante la posible escena que se llevaría a cabo entre ti y el matón, que por el titiriteo de sus piernas, parecía estar a punto de huir.
 

_cassiel_

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“Señora K.” Una pista clara que el líder del grupo no pudo evitar a tiempo. Mi sonrisa se acentúo. El desliz de su compañero, mostraba lo corto de mente que podrían ser algunos matones y la necesidad de un líder en el grupo. Solos, eran demasiado susceptibles a las provocaciones. “La mentalidad de manada es algo muy curioso.” Individuos capaces se vuelven entidades incapaces de razonar de forma lógica. “Aunque dudo que este sea el caso, solo es un idiota patológico.” De eso estaba seguro.

No fuimos los únicos en reaccionar. -JajajaaJAJAJA. –Me reí al ver como el cuerpo de la kunoichi se ponía en pie. El corte en su abdomen se curaba a simple vista y aquello era lo más sorprendente. Era una habilidad sin igual. “Debí haberlo anticipado.” Mei, no había sido la misma desde que salimos de la morgue y aunque existía la posibilidad de que se le atribuyera al trauma de pasar por aquel lugar, era improbable que no reaccionara ante el peligro. La opción más lógica, era que no fuera ella. “Takeshi.” Había estado siempre observando mi actuar en todo momento y lo había echo sin que me diera cuenta.

Ya no era necesario que Hau se escondiera. La serpiente había salido de su escondite y posicionado junto al cuerpo de la falsa Mei. Mientras que este mostraba cambios un tanto bizarros. El golpe del bate, a pesar de haber dado en el blanco y quebrado el cuello de la kunoichi, no había servido de nada. Y no solo eso, sino que había provocado que Takeshi se mostrara en plenitud. Unas pálidas manos habían salido de la pequeña boca de la Uzumaki, ampliando y desfigurando su rostro para emerger completamente desde adentro. El proceso había sido muy didáctico. “Necesito una habilidad como esa para transformar mi cuerpo en otra persona.” Una que no se desmorone al contacto.

Lo primero que había echo el Chūnin al salir, era inmovilizar al líder de los matones. Con una facilidad tal, que era hasta insultante. “Engreído.” Solté, divertido. Era apremiante la necesidad de mejorar. Sin la ayuda de Takeshi, la única opción viable habría sido huir. Lo cual era inaceptable, no por orgullo, sino por quiénes eran. Matones contratados, sin habilidades ninjas o manejo destacable de alguna disciplina. Eran el escalón más débil de la cadena trófica y yo estaba, ligeramente sobre ellos con mis capacidades actuales. “Es intolerable.” Inaceptable, ahora sí por orgullo.

-Claro, maestro. -Exclamé con confianza. -Ya lo vez, solo era bondadoso con mis advertencias, pero tu líder no fue previsor. Insistí que habría consecuencias. -Dije al matón simplón y temeroso, el único que quedaba en pie. -Es tu turno ahora de elegir. Corres y mueres o te quedas a charlar con nosotros. Si das información relevante, antes que tu líder lo haga; él morirá, tu no. Y prometo que serás libre. No solo libre, sino completamente libre. -Mientras hablaba rodeaba al susodicho, cerrándole el paso. "Dicen que solo la muerte nos hace libre." Con algo de suerte, no notaría mis intenciones. Quería cortar su única opción de huida. Era fácil, nosotros estábamos delante, él solo podía retroceder. -Decide rápido. -Señalé con un tono conciliador.

No lo quería muerto, no era que me importara su vida, ni mucho menos, pero solo se podía morir una vez. Era tan simple, que no había nada de emoción en ello. Conservarlo vivo, solo significaba una cosa, “No.” En realidad, significaban muchas cosas. ¿Qué cantidad? Era lo que quería saber. Había tantas interrogantes que quería dilucidar, ¿cuánto dolor podía soportar una persona antes de morir? Era una de ellas.

Esperaría a que el matón dijera lo que tuviera que decir, y si a pesar de mis palabras no desistía de su deseo de huir. Quedaba solo una opción, hacerlo quedarse por la fuerza. Repetiría la misma treta utilizada en su compañero, me acercaría por su punto ciego y fingiría golpearlo en su rostro para que este por instinto levantara los brazos en protección. Al perderme de vista, iría por su tendón de Aquiles de su pierna dominante. Los prefería así, sollozando en el suelo, pidiendo clemencia por su vida entre gritos y lágrimas. Y si elegía cooperar, igualmente lo atacaría. No creía en el honor.

PV: 140/150
CH: 90/100
PA: 6/6

-EXT: Finta [EXT] (Solo cuerpo a cuerpo) (Reducción en la próxima defensa de enemigo: 10% por cada nivel de {[sigilo + rapidez]/2} sobre el nivel de percepción del enemigo).
El usuario mediante ágiles y sutiles movimientos antes de cada ataque busca confundir a rival para hacer menos eficiente su defensa.
(Rap:+1)(Sig:+2)
-EXT: Tratar de convencer al matón que quedarse es su mejor opción. (Pre: 0)
-ATK: Chakra Enjintou [ATK][ELM] (Daño: 15. Coste: 5ch.)
El chakra de tus manos se asemeja a bisturís que cortan con precisión al golpear.
Sellos: Tigre → Caballo → Liebre → Rata → Perro
(Rap:+1)(Sig:+2)
-EXT: Rodear al matón sin que este se percate de aquello. (Rap:+1)(Sig:+2)
-EXT: Luego de esperar por la información del matón, acercarme a este por su punto ciego. (Rap:+1)(Sig:+2)

Eiji Ryuuji
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